18/06/2018
Editoriales

El Populismo es Malo, por ser Mendaz

 

Si definimos el “populismo” como aquella estrategia política que apela a ganar el voto de las clases populares,  sin atenerse a ninguna cortapisa o freno moral, como medio para acceder al poder público, entonces debemos decir que es inherentemente malo por tener que basarse en la mentira.

 

   Entonces, para que haya populismo, tienen que haber clases populares o marginadas, pobres y con bajo nivel educativo, pero empoderadas con un voto igualitario: Esta situación rara vez se da en lo que llamamos el Primer Mundo, salvo en situaciones excepcionales, como en el Mundo de Entreguerras o en extendidas crisis socio-económicas, como la provocada por el rapidísimo avance tecnológico del presente, pues estos países que fueron los que desarrollaron el Sistema Democrático, sólo fueron reconociendo el derecho al voto a aquellos de sus habitantes que iban cumpliendo ciertos requisitos de pago de impuestos y de nivel educativo.

 

   Así que las condiciones para el populismo sólo se dan regularmente en los países de los  Mundos  Segundo y Tercero: En el Segundo se dieron  en forma de Comunismos, cuyo autoritarismo todavía perdura, pero es en el Tercer Mundo donde más arraiga el populismo: Pero no en todo él, pues en los países más atrasados de África Tropical, Asia y Latinoamérica, las “votaciones” son unas faramallas tan burdas, que los tiranuelos dominantes no tiene ni que molestarse en tener que prometerle algo al pueblo.

 

   Entonces, es en los países más avanzados del Tercer Mundo, como México, donde ya se les “dio” el voto a toda la población adulta  y una parte bien escogida de la misma lo administra y lo supervisa, pero dos tercios de los votantes no cumples con los requisitos del pago de impuestos personales y de cierto nivel educativo, por lo que, automáticamente, se convierten en posibles votos “clientelares” o en posible botín de políticos que decidan apelar al populismo.

 

   ¿Cómo se ve la situación “populista” en los distintos candidatos presidencial en esta campaña electoral? AMLO desde luego encarna al típico populista, no sólo mendaz sino también terco e ignorante, pero con la enorme ventaja de su relativa novedad y del desprestigio, tanto del PRi en el poder, como el de los partidos “de oposición” PAN, PRD y MC aliados en un Frente, paro ya maleados como “desviadores” de dineros públicos y transas de “tapaderas” con el PRI. De los independientes que tienen ciertas muy bajas posibilidades,  

“El Bronco” descaradamente “vendido” al PRI y la Zavala quizás producto de un berrinche de su marido.

 

   Entonces ¿Qué hacer en esta obscura y difícil situación, con el serio agravante de nuestras turbulentas relaciones con nuestro lastimado vecino, el “Coloso del Norte”? Pues hacerles ver a todo el público y a los propios candidatos que la situación requiere, cuando menos,  que el nuevo gobierno lleve a cabo los siguientes  tres cambios radicales: 1°.- La valoración doble de su voto a aquellos ciudadanos que cumplan con los requisitos de pago de impuestos personales y cierto nivel educativo; 2°.- Reestructuración de todo el aparato de la Procuración e Impartición de la Justicia; y 3° Tratar de privatizar toda la oferta educativa con el Estado financiando aquellas que escojan los padres para sus hijos, dentro de las que les correspondan y supervisando la calidad y cantidad de la educación.

 

  “ A grandes males grandes remedios” dice el dicho, y creo que en la presente situación de México, esto es, precisamente, lo que debemos hacer.

 

Atte.- JVG.- 07-03-18.