04/Aug/2020
Editoriales

El aceite

El término Aceite viene del árabe az – zait, que significa jugo de la oliva. La aceituna, az – zaituna, por su parte, es la fruta del olivo. El aceite es un líquido grasoso de color verde amarilloso que se obtiene presionando a las aceitunas, denominándose aceite virgen el que sale de la aceituna en la primera presión, sin los repasos en la prensa. En la Biblia católica el Monte Getsemaní era el monte de los olivos.

Para los cristianos de la época, el aceite era símbolo de salud pues se le atribuían propiedades saludables y curativas, así como la de purificar el agua. No es casual que la Iglesia Católica use el aceite para los actos importantes como son el bautismo, la confirmación, la ordenación y la extremaunción. Al petróleo también se le llama aceite, y existe el Aceite de Aparicio, que es una preparación medicinal que cura las heridas y las llagas. Claro que este medicamento contiene otros elementos como el corazoncillo o hipérico, una planta medicinal con pequeñas hojas que contienen glandulitas traslúcidas y frutos acorazonados y resinosos.

También hay el aceite de bacalao, que fluye en forma natural del hígado de este pez. Los aceites vegetales y animales, que son más populares en nuestro país, han sido últimamente el blanco de las flechas disparadas por sus contenidos de colesterol, gozando de la fama –cierta o falsa- de ser un enemigo mayor de la salud.