14/12/2018
Editoriales

Qué triste despedida está teniendo Ernesto Canales de la fiscalía anti – corrupción

Qué triste despedida está teniendo Ernesto Canales de la fiscalía anti – corrupción, pues no sólo ha fracasado en meter a la cárcel a sus “enemigos” del PRI, y a sus “amigos” independientes, sino que ahora sus evidentes errores jurídicos han regresado el rancho del ex gobernador Rodrigo Medina a su pecunio… se le nota que quiere llorar en cada gesto que hace al ser entrevistado, pues esto ya es el colmo, ya que los abogados defensores de Medina son unas chuchas cuereras, y le encuentran sus pifias jurídicas que son abundantes… así que ahora que llegue el nuevo fiscal anti corrupción que nombrará el congreso del estado, el perseguido será Canales… digo, porque la negligencia también es corrupción… ¿no?...///

Por su parte, Bernardo González, el procurador estatal, está mostrando buenas cuentas respecto del número de delitos cometidos durante el mes de enero, pues según sus estadísticas, enero de 2018 será el mejor mes de todo la década… si esto se comprueba, significa que su candidatura a la fiscalía general del estado no está tan descabellada como algunos decían, pues sería un caballo de última carrera que vale… ¿qué tal pollo pa’l arroz?...///

Hizo bien Pedro Pablo Treviño, el dirigente del PRI, en acarar que no va a renunciar a su puesto para irse de campaña a buscar una posición para él, pues sería un despropósito dejar suelta la dirección del partidazo ahora que apenas está aceitándose la maquinaria electoral… ya le tocó venirse a su tierra (recuerde que dirigía la cómoda Lotería Nacional) a cocinar la política tricolor y no siempre el cocinero disfruta de los manjares que prepara, aunque si todo le sale bien, podría separar una buena dosis del guisado para degustarlo él mismo, pero siempre que deje a los demás comensales satisfechos… ¿estamos?...///