24/09/2018
Editoriales

Entrecurules 04 08 2018

Con base en sus experiencias e investigaciones, la socióloga e historiadora, investigadora en la UNAM, Sara Sefchovich, reunió en el libro "País de Mentiras", todo un catálogo de mentiras,  editado por Océano Express y publicado en el 2008, en alusión a nuestro País.

 En la primera parte, Sefchovich habla de "la mentira nuestra de cada día" y de las distintas formas de mentir de los políticos.

 Por principio de cuentas, se espera que el nuevo régimen erradique las mentiras.

 Este catálogo va desde el descubrimiento de la mentira, la existencia de la misma, las mil y una formas de mentir como el prometer y no cumplir, el uso de números, alardear, pretender, minimizar, descalificar, hablar demasiado, enredar, tergiversar, no dar información, decir verdades a medias, dar versiones diferentes, no llamar a las cosas por su nombre, cambiar el significado de las palabras, ponerle nombres nuevos a lo viejo, soltar chismes y rumores y usar un doble discurso, entre muchas otras cosas.

 El libro inicia con el descubrimiento de la mentira, donde Sara narra un acontecimiento trascendental celebrado en Roma, donde un funcionario mexicano echo mentiras en su discurso.

 En el prólogo del libro dice que en noviembre de 1996, los diarios traían la nota de que en la ciudad de Roma, en una reunión internacional de alto nivel,  el Secretario de Agricultura de México, afirmó que en el País, ya se había terminado el rezago agrario y que el campo producía 97 por ciento de los alimentos que se consumían en él.

 Dicho esto, el funcionario no sólo relató maravillas de nuestra producción agrícola, posibles, según dijo, gracias a los apoyos que el gobierno les daba a los campesinos, sino que hasta se permitió impartir lecciones a otros países de cómo deberían hacer ellos para obtener buenos resultados

 Y en el momento de tan festivas declaraciones, según datos oficiales del Consejo Nacional Agropecuario, México importaba más del 30 por ciento de sus productos alimentarios, incluidos los más básicos de los básicos de la dieta nacional, como el maíz, 45 por ciento del consumo nacional, venía de fuera.

 El frijol el 70 por ciento del total y el chile, pues, por increíble que parezca,  los chinos producen buena parte del que nos comemos. Además importábamos trigo, arroz en 75 por ciento del que se consume en el País proviene de Estados Unidos, fruta, leche, hortalizas (la lechuga de Estados Unidos es más barata y de mejor calidad que la nuestra, porque está regada con agua limpia y no con aguas negras) y borregos, (la mexicanísima barbacoa sale más barata con carne congelada que viene desde Nueva Zelanda que con animales nacionales.

 Sara dice que poco tiempo después, otro Secretario del Ramo, insistió en lo mismo, esa vez en oídos nacionales  En su comparecencia ante la Cámara de Diputados afirmó que el sector rural fortalece nuestra seguridad alimentaria y que "nuestro País, con su política agropecuaria, se puede hacer cargo de la alimentación.

Ambas mentiras se hicieron bajo la absoluta irresponsabilidad de los funcionarios.

 Entre los retos del nuevo régimen está erradicar la mentira  para que una vez más no seamos víctimas de ello. Y el libro habla de mentiras e los regímenes no sólo del PRI, sino también de Vicente Fox y Felipe Calderón, así que los colores no son garantía de que sigan las mentiras.

 Ya desde  Miguel de la Madrid se hablaba de "la renovación moral"

Que es lo mismo que prometió en campaña Andrés Manuel López Obrador, la lucha contra la corrupción, ojalá acabe con ella y sino una raya más al tigre que importa.

 Buena crítica sustancial la de esta estudiosa que debe ser asimilada por el nuevo gobierno, si es que leyeron el libro y si no que lo manden comprar.