24/05/2018
Editoriales

Las estructuras electorales de todos los candidatos serán determinantes para la elección, pero no podrán hacer mayor cosa si su líder o candidato es noqueado en este debate o en cualquiera de los otros dos que faltan

No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, reza el viejo refrán, y es el caso del debate entre los candidatos presidenciales, pues ya pasado mañana domingo los veremos cara a cara por la televisión… es un hecho que el enemigo a vencer es López Obrador, pues cuando menos en las encuestas de opinión va por delante de Anaya y de Meade, no digamos de Margarita y El Bronco… la explicación es sencilla: Tiene 20 años en campaña, representa el cambio y Meade no ha podido remontar aún lo que se esperaba desde el principio, toda vez que a leguas se nota que es el más capaz… en cambio Anaya, si experiencia, con pura retórica de descalificaciones, y recibiendo el “apoyo” de una amenaza de llevarlo a la cárcel por el delito de lavado de dinero, está sobrevalorado en las encuestas de opinión…///

 

Las estructuras electorales de todos los candidatos serán determinantes para la elección, pero no podrán hacer mayor cosa si su líder o candidato es noqueado en este debate o en cualquiera de los otros dos que faltan… es lógico pensar que López Obrador puede “enfermarse” el domingo y no asistir, aunque esa estrategia le falló contra Calderón y contra Peña Nieto, pues no asistir es dejar el campo libre a los otros… claro que asistir significa ponerse en la vitrina de todos y mostrar que realmente no es como muchos creen, pues su forma de hablar pausada y sus reacciones violentas podían costarle millones de votos… en cambio, para los otros, el debate es oportunidad de mostrarse como realmente son, pues los spots son retratos muy estudiados que esconden los defectos… en fin, que esto se está poniendo buenísimo… ¿eh?...///