17/02/2019
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Sócrates Rizzo, tercera parte

 

En los dos textos anteriores hicimos un recorrido por la candidatura y la alcaldía de Sócrates Rizzo. El desastre del Ciclón Gilberto que apareció durante su campaña en Monterrey; las visitas de Carlos Salinas de Gortari, Juan Pablo II, y George Bush. La obra del alcalde Rizzo, la Primera Feria de Monterrey, la elección interna del PRI en la que Rizzo ganó la candidatura al Gobierno del Estado, y su panorama electoral.

 

Las elecciones de Gobernador, se celebraron el 7 de julio de 1991 (“día siete del mes siete”, decía Rizzo para que la gente no olvidara ir a votar). SRG inició campaña en Linares, pero el autobús que lo transportaba fue demorado en la carretera a la altura del monumento a Allende por el alcalde Juventino Fernández con un grupo de priistas, y allí el candidato Rizzo pronunció su primer discurso de campaña, -después tuvo que serenar a los linarenses que lo esperaban molestos en la plaza de esa ciudad-, pero así son las campañas, llenas de imponderables. El lema de campaña “Socrat Es Mi Candidato” fue idea de un creativo publicista amigo de Rizzo después de echarse un par de tragos, y pegó duro entre los jóvenes.

 

Su estilo de hacer campaña fue novedoso pues no había templetes ni grandes mamparas, sólo sillas y previo a su discurso, Rizzo circulaba el micrófono entre los asistentes. Entre los grupos de profesionistas que participaron en la campaña, destacaba uno que dirigía Arturo Alejandro Ugarte por su constancia y alegría en los eventos. Finalmente, los resultados favorecieron al PRI y su candidato con 560 mil 140 votos, es decir, el 60%; mientras que el PAN, con su candidato Rogelio Sada, consiguió 293 mil 854 que representa el 31.5%; y el PRD obtuvo solamente el 2.7% de la votación. Por su parte, los partidos Popular Socialista (PPS), Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), y el Demócrata Mexicano (PDM) consiguieron menos del 1% cada uno.

 

La aceptación pública de los resultados electorales por parte de Rogelio Sada fue determinante (“Me doy cuenta que los votos emitidos a mi favor, aún anulando las casillas viciadas, no me favorecen”) para que prácticamente no hubiera litigio político. Así que, para el 1 de agosto de 1991, Sócrates Rizzo García tomaba posesión del Poder Ejecutivo de Nuevo León, sin ningún problema y con la asistencia del presidente Carlos Salinas de Gortari. SRG fue el primer economista que llegó a ese sitial, luego de una larga serie de abogados y previamente de militares, a excepción de Martínez Domínguez, que era un fuera de serie. 

 

La modificación del aparato gubernamental

Durante los días previos a su protesta de ley, Rizzo presentó una iniciativa de restructura de la Administración Pública para adecuar su gobierno con el federal, y de pasada disminuir su estructura. Se aprobó y se redujo el número de dependencias, de trece a ocho las secretarías y de seis a tres las coordinaciones de dependencia directa del gobernador. Su administración asombró al medio político y dio tarea a los analistas públicos. Con la Secretaría de Desarrollo Social se fusionaron las Secretarías de Desarrollo Económico, Salud y Educación y Cultura; además, el Instituto Estatal de la Juventud y el Deporte. El titular era Jorge Manjarrez Rivera. 

 

Sin embargo, como era de esperarse, para 1992 hubo de crearse la Secretaría de Educación, separándola de Desarrollo Social, cuyo titular fue Edilberto Cervantes. Pero la reducción del número de dependencias continuó, quedando sólo las siguientes secretarías: Secretaría General de Gobierno (su primer titular fue Alejandro Lambretón); la Procuraduría de Justicia (su primer titular, Benito Morales); la de Finanzas y Tesorería (primer titular, Raúl Rangel Hinojosa); la de Desarrollo Económico (Mariano Montero); Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Ramiro Garza Villarreal); Desarrollo Social (Manjarrez); Educación (Cervantes); Contraloría General (Ramón Cárdenas Coronado), y Del Trabajo (Héctor S. Maldonado). 

 

El Plan Nuevo León

Los tiempos coincidieron con el inicio del Tratado de Libre Comercio, y Rizzo reaccionó implementando el llamado Plan Nuevo León, cuyos principales puntos eran: Modernización de la administración pública para facilitar la inversión extranjera y la instalación de industria internacional. “Vender” la imagen de Nuevo León al mundo. Ordenar el crecimiento de la zona metropolitana de Monterrey. Descentralización y desarrollo regional. Elevar la calidad de vida. Fortalecer la seguridad pública y mejorar la administración de justicia. Democracia y solidaridad.

 

El manejo de las finanzas estatales

Al inicio del gobierno de Sócrates Rizzo se destinaba el 26% de los ingresos al servicio de la deuda, y para diciembre de 1991 ya había conseguido un año “de gracia” para renegociarla.

En 1992 se terminó el proceso de renegociación de la deuda que modificó los términos de la deuda con plazo más largo e intereses menores. Aprovechando sus buenas relaciones con el gobierno federal, Rizzo consiguió recursos para programas carreteros, de agua, drenaje, tratamiento de aguas negras, la presa El Cuchillo y su acueducto a Monterrey. Consiguió que parte de los ingresos del Puerto Fronterizo de Colombia se rembolsaran a Nuevo León compensando en parte su inversión en la infraestructura de dicho desarrollo fronterizo.

 

El problema de ISSSTELEÓN

La dependencia con mayores problemas financieros era ISSSTELEÓN –y es probable que aún lo sea-. Su naturaleza, una institución de servicios múltiples a los trabajadores del Estado con programas de seguridad social y fondo de retiro, conlleva al mediano plazo una descapitalización, y más con la decisión de implementar la jubilación dinámica, un incremento en las percepciones de los trabajadores jubilados y pensionados, al mismo nivel que los activos. Este problema venía de administraciones anteriores, pero explotó en Nuevo León durante la gubernatura de Rizzo, coincidiendo con un nuevo liderazgo del SNTE en la figura de la aguerrida dirigente nacional, Elba Esther Gordillo.

 

Al cancelar la jubilación dinámica sobrevinieron inéditas protestas callejeras de los maestros, estallando una huelga en la mayoría de las escuelas, con cierres parciales de calles y avenidas, así como agresivas manifestaciones contaminadas con el ingrediente político nacional, pues estaba ya la lucha por la candidatura presidencial, y como Rizzo jugaba en equipo con Colosio, el fuego amigo azuzaba el problema de ISSSTELEÓN. La ciudad se varó en buena medida por estas manifestaciones, y la huelga magisterial mermó la productividad porque obligaba a las empleadas de gobierno, de bancos, etcétera, a llevar a sus hijos pequeños a las oficinas.

 

Rizzo distribuyó la estrategia de respuesta gubernamental en dos áreas: la negociación formal ante las entidades públicas –a cargo del Secretario del Trabajo Héctor S. Maldonado, y las negociaciones políticas –con el Secretario General de Gobierno, LEB-. Se realizaron cambios sustanciales en la organización del ISSTELEON, en los sistemas de consulta y sobre todo en el sistema de pensiones, tratando de llevarlo al terreno de la realidad, pero se regresó en buena medida al estatus de jubilación dinámica, pues los maestros luchaban por tener una vida digna al término de su periodo activo de trabajo. 

 

Esta gran movilización del magisterio fue anecdótica, pues ese gremio tiene elementos muy ingeniosos. En un santiamén aparecieron poemas, corridos y porras muy agudas. Destacaba una en la que gritaban a coro miles de maestros, saltando en la Macroplaza: “El que no brinque es Rizzooo, el que no brinque es Rizzooo”, provocando hilaridad en quienes la escuchaban. Con semejante ingenio, un grupo de líderes fueron a Saltillo a la toma de protesta del gobernador Rogelio Montemayor a sabiendas que asistirían Rizzo y el presidente Salinas. Buscando que no abordaran al Presidente, el gobernador Rizzo los enfrentó personalmente afuera del Auditorio. Hubo manotazos entre todos y aunque no llegó a mayores, la prensa a partir de ahí, le dio mucha importancia al movimiento magisterial.

 

La creación de: Contaduría Mayor del Congreso, Comisión Estatal de los Derechos Humanos y la Ciudadanización de la Comisión Estatal Electoral 

 

Con el gobernador Sócrates Rizzo, Nuevo León se colocó a la cabeza en el avance democrático ciudadanizando la Comisión Estatal Electoral, cuya titularidad recaía según la ley, en el Secretario General de Gobierno. Rizzo envió una iniciativa al Congreso para que esta autoridad electoral fuera dirigida por ciudadanos. Así, el primer presidente ciudadano de la CEE fue el abogado Roberto Arnoldo Flores de la Rosa. En otro tema, debemos recordar que al finar las grandes dictaduras del mundo como las de Franco y Pinochet, se crearon cuerpos defensores de los derechos humanos (Ombudsman). 

 

Y México requería de tales figuras por lo que, el 18 de diciembre de 1992, Rizzo creó la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, presidida por el exrector Lorenzo de Anda. Para la fiscalización de recursos públicos, en aquel tiempo Nuevo León era de los pocos estados sin un órgano especializado en ese tema, y como SRG había propuesto desde campaña crear la Contaduría Mayor del Congreso del Estado, hoy Auditoría Superior del Estado, el 8 de mayo de 1992 fue aprobada por unanimidad en el Congreso. Porque ciertamente la naturaleza legislativa del Congreso es ser Tribunal de Cuentas, pero sin los conocimientos técnicos, en comisiones legislativas se analizaban las cuentas públicas por mera intuición, y ahora son profesionales los funcionarios revisores. 

 

Industrialización

Al inicio del gobierno de Rizzo había bonanza económica, pues las finanzas federales tenían una condición superavitaria. La inflación, y el crecimiento de las reservas nacionales invitaban a una nueva época de industrialización. Para atraer a NL la industria nacional y extranjera se fomentó la paz laboral, la simplificación de trámites y reducción de procesos burocráticos; en 1993 se instaló una Ventanilla Única de Gestión para la apertura de empresas, reduciendo de tres semanas a 48 horas el tiempo para abrir una empresa. Y el programa estatal de promoción empresarial que fomentaba la producción y distribución de apoyos económicos a los productores establecidos fuera del área metropolitana. 

 

Se inició el programa Calidad sin Límites que capacitaba a pequeños y medianos empresarios para alcanzar calidad internacional; los programas de Desarrollo del Sur (PREDESUR) y del Norte (FIDENOR) del Estado. Además, se creó la Unidad de Desincorporación de Organismos paraestatales.

 

Programa Nacional de Solidaridad

 

En el Programa Nacional de Solidaridad los vecinos decidían qué obras querían. En NL se crearon mil 316 comités vecinales de Solidaridad para programas de agua, drenaje y pavimentación; Mujeres en Solidaridad para el fomento de la industria familiar; así como programas de becas y mejoramiento de aulas. En 1993 se agregaron programas de urbanización, vialidad, vivienda Digna y así los comités de solidaridad llegaron a ser 3 mil.

Además, con el programa Nuevo León Verde se plantaron diez millones de árboles.

 

Transporte Público

Se estableció el Consejo Metropolitano de Coordinación Intermunicipal que participó en el reordenamiento del transporte público, se crearon las rutas periféricas –para que no todos los camiones de pasajeros pasaran por el centro de Monterrey-, se regularizaron y multiplicaron los taxis con el novedoso programa de Ecotaxis y se inició la construcción de la Línea dos (L2) del Metro, con trazo subterráneo para no perjudicar el paisaje urbano. El tema de los Ecotaxis fue muy exitoso, pues las tarifas bajaron quizás a la quinta parte, al romperse el monopolio existente apoyado por CTM de autos viejos y grandes. Al principio la CROC avanzó más debido a que CTM se resistía a competir con sus agremiados anteriores.   

 

Urbanismo

Se organizaron nuevos polos de desarrollo en Valle Oriente, Ciudad Solidaridad, La Fé, El Canadá, Tres Caminos y el poniente de Santa Catarina. Se dio seguimiento al proyecto del Barrio Antiguo que Rizzo había iniciado en la Presidencia Municipal, rescatando el proyecto turístico, durante los festejos del 400 aniversario de la ciudad. Se construyó el canal del Río Santa Lucía hasta la calle de Diego de Montemayor, que después González Parás prolongó hasta el Parque Fundidora. Rizzo construyó el Museo de Historia Mexicana al oriente del Palacio de Gobierno, y la Biblioteca Rangel Frías en terrenos de Ciudad Universitaria. Además proyectó y avanzó al 80% el Túnel de la Loma Larga.

 

Agua y Drenaje

Con el apoyo del presidente Salinas, Rizzo inició el Programa Monterrey IV. La presa “El Cuchillo-Solidaridad”, y su acueducto “El Cuchillo- Monterrey”, cinco estaciones de bombeo, la segunda etapa del Anillo de Transferencia del Área Metropolitana, tanques de almacenamiento, 19 estaciones de bombeo, 144.66 km de redes de distribución y reposición de ramales, y se implementó un programa de detección y control de fugas de agua.

 

Se construyeron 130 kilómetros de colectores para evitar descargas de aguas negras a los ríos y arroyos, con tres plantas de tratamiento de aguas residuales, como la de Dulces Nombres, la más grande de América Latina, con un costo de 469.4 millones de dólares. El Monterrey metropolitano se convirtió en la primera ciudad de América Latina con tratamiento del ciento por ciento de sus aguas residuales. 

 

La crisis política

En Nuevo León había paz y un panorama de progreso. Sin embargo, los sexenios locales se dividen en dos partes, la primera es el trienio que coincide con el presidente que apoyó al gobernador en turno, y la segunda es la del siguiente presidente, quien generalmente busca disminuir la influencia de su antecesor. En este caso, la cercanía del gobernador Rizzo con Salinas de Gortari era innegable, y cuando llegó a la presidencia Ernesto Zedillo en 1994, vio en Nuevo León la oportunidad de reducir a Carlos Salinas. Desde su toma de protesta se sintieron los efectos del alza a las tasas de intereses, repercutiendo en la economía nacional al desplomarse los llamados "tesobonos " y CETES desatando una gran crisis nacional. En Nuevo León la línea 2 del Metro construida con deuda pública se volvió impagable.

 

El enfrentamiento entre Salinas y Zedillo subió mucho. El primero decía que Zedillo no había sabido manejar la crisis económica, y el segundo aseguraba que Salinas le había dejado un “castillo de naipes” a punto de desplomarse. Y cuando Carlos Salinas eligió a Nuevo León como escenario de una huelga de hambre en protesta por la embestida en su contra por el gobierno zedillista, la crisis política local inició. Era una tempestad en la que estaba en medio de la mar embravecida el gobernador Sócrates Rizzo. Por un lado, su lealtad institucional estaba con el presidente de la República, pero por el otro estaba con su amigo Carlos Salinas. 

 

Desde luego que el origen del problema contra Rizzo venía de algunos nuevoleoneses bien posicionados en la política nacional, que buscaban descartar a sus probables adversarios por la gubernatura de 1997. Y para ello buscaban abrir la posibilidad de una gubernatura interina para posicionarlos y así eliminarlos de la lista para la candidatura mayor.

 

Zedillo compró la versión de que el gobernador Rizzo apoyaba a Salinas en su huelga de hambre, y comenzó una campaña de ataque frontal al gobierno estatal. Primero se cortaron los fondos federales al estado, lo que repercutió en la obra pública; luego se inició una campaña de desprestigio contra el Gobernador y su gabinete con acusaciones de corrupción, apoyada en medios de comunicación que ya perfilaban a un candidato fuerte para la elección de 1997.

 

La Guerra del Agua

Los ataques de la federación al gobierno de Rizzo se dirigieron a uno de los elementos más frágiles de Nuevo León, el agua. Cierto que todas las aguas de la nación son de su propiedad y es la federación quien soberanamente dispone de ella, pero igual es cierto que en esta ocasión se utilizó como un ataque directo contra el gobierno de Rizzo. Zedillo envió a Guillermo Guerrero Villalobos, director de Conagua, para que anunciara aquí la apertura de las compuertas de la Presa el Cuchillo dejando que el agua corriera a Tamaulipas. La sorpresa fue que Rizzo anunció a las tres de la tarde que su gobierno había recibido una suspensión provisional en un juicio de amparo y no se podían abrir las compuertas. 

 

Sin embargo, las compuertas seguían abiertas. Cuenta Rizzo que habló con la jueza que dio el amparo, y ella le dijo que podía fincarse el delito de desacato, y que si el gobierno federal no cerraba las compuertas, ella llamaría al ejército. Las reacciones locales fueron airadas en contra de la apertura de las compuertas, destacando la de un legislador campesino llamado Jaime Rodríguez Calderón. Esta era la gota que derramaba el vaso de agua entre Rizzo y Zedillo, en la elección de Monterrey había otra controversia pues el candidato del PRI Jorge Manjarrez seguía teniendo la constancia de mayoría cuando en la Capital del país decían que debía perder.

 

La situación de Nuevo León se agravaba por la falta de apoyos económicos federales, lo que obligó a Rizzo a negociar y el acuerdo fue ceder el agua a cambio de dinero para pagar la deuda del Metro y otras obras. Sin embargo, la Federación no cumplió, tomó el agua y no envió recursos. En la llamada Guerra del Agua, nunca consideraron que el agua para consumo humano tiene prioridad frente a cualquier otro uso, pues los regantes del Distrito 026 de Tamaulipas, que peleaban el agua de El Cuchillo era para regar y nosotros para beberla.

 

La licencia ante el Congreso del Estado

La crisis económica inducida afectaba a todo Nuevo León, a las obras estatales, pero también a los proveedores y algo muy importante: a la Universidad Autónoma de Nuevo León, pues no había dinero para entregarle sus aportaciones estatales. El gobernador Sócrates Rizzo concluyó que la Federación no dejaría de atacar al Estado mientras él fuera gobernador y prefirió pedir el 18 de abril de 1996 una licencia por seis meses y luego no volvería al cargo.

 

El Congreso del Estado aprobó el permiso y nombró gobernador interino a Benjamín Clariond. Casualmente, llegaron de inmediato los recursos federales detenidos y se inició una persecución política contra Sócrates Rizzo, y sus funcionarios. El gobernador con licencia aceptó una invitación de “Visiting scholar” en Harvard, en el International Tax Program desde finales de 1996 hasta principios de 1999. Después fue contratado por la Universidad de Duke en Carolina del Norte para dar clases en la maestría de políticas públicas por dos años y medio, luego fue asesor del gobierno de Honduras por seis meses y regresó a Monterrey a dar clases en el ITESM.

 

La persecución política

Durante el gobierno interino y luego el de Fernando Canales, se realizó cualquier cantidad de auditorías a Rizzo y a sus colaboradores. Algunos estuvieron en la cárcel como el ex director de Agua y Drenaje, Gustavo Treviño, a quien acusaron de utilizar un estudio de una institución extranjera para justificar la contratación de un crédito japonés. El gobierno interino solicitó un análisis al ITESM sobre ese tema que, luego de estudiarlo, resolvió que Treviño estaba en lo correcto. Pero ese dictamen “nunca llegó a la Contraloría”, pasado el tiempo se encontró la copia en el ITESM y se reenvió a los jueces, que exoneraron al acusado.

 

Al rector de la UANL, Manuel Silos, se le acusó de hacer estudios para el Gobierno y decían que eso era un desvío pues no encontraban esos estudios, mismos que extrañamente desaparecieron de los archivos del gobierno interino. Con el tiempo, el Rector ganó el amparo y se le pagaron sus salarios caídos. 

 

La exoneración de Rizzo

Al gobernador Sócrates Rizzo lo acusaban de que en su cuenta personal había algunos depósitos de cheques mayores que su sueldo oficial. El litigio duró años y Rizzo sostuvo que esos cheques eran parte de sus gastos de viáticos y representación autorizados. Y fue hasta septiembre de 2013 que, en documento de más de 60 páginas, la procuradora Álida Bonifaz –del gobierno de Fernando Canales- concluyó que efectivamente esos cheques corresponden a los rubros alegados por Rizzo. Termina en forma contundente el documento: “…No se demostró que SRG hubiera llevado a cabo alguna conducta típica culpable”. Nunca, ningún gobierno estatal ha sido auditado con tanta minuciosidad como el de Rizzo.

 

Sócrates Rizzo García es uno de los Grandes Gobernadores que ha tenido Nuevo León. Su obra pública, su obra legislativa, su estilo de gobernar apegado a la gente y su honestidad probada, le dan esa categoría.  

 

 

Fuentes

 

El partido de la Revolución, institución y conflicto (1928-1999) Miguel González Compeán (coordinador), FCE, 2000

Génesis y Evolución de la administración pública del estado de Nuevo León

Isabel Ortega Ridaura.

Alternancia y transición política: ¿cómo gobierna la oposición en México? Víctor Alejandro Espinosa Valle, Colegio de la Frontera del Norte.