13/12/2018
Editoriales

El inconforme

Un hombre inteligente era infeliz; nunca aceptaba lo mismo que toda la gente. No soportaba que todos dijeran que un número multiplicado por uno era el mismo número. ¿Por qué siete por uno debe ser siete?

Sufría mucho hasta que se inscribió en un partido político donde le dijeron que siete por uno era igual a ocho. Desde entonces su rostro brilla y es el hombre más feliz del mundo.