15/11/2018
Editoriales

COBRA EL METRO LOS DOMINGOS

No necesita mucha explicación. Es muy claro que para miles de familias del área metropolitana de Monterrey y de otras que visitan la ciudad desde las poblaciones aledañas o de la zona rural, contar con el servicio de Metro gratis el domingo les permitía ahorrar 30 o 50 pesos –y a veces más—en sus paseos familiares hacia la Macro Plaza mayormente o para la visitar a un familiar o amigo. Por supuesto, es cierto también que esta necesidad se usaba con fines electorales por parte del partido que estuvo en el gobierno en los últimos dos sexenios. Sin embargo, las temporadas electorales son cortas y la necesidad de esas familias es permanente.

Estamos hablando de familias para las cuales un gasto de 100 pesos es inconmensurable porque es con esa suma o menos con la que se alimentan todos los días. No son pocas la familias que viven en esas condiciones o las que viven un poco mejor, con un mayor ingreso, pero que pertenecen a los sectores populares o a la clase media baja y para las cuales el ahorro del Metro dominguero gratis era algo muy importante. Ya juntos estos sectores pobres o marginados del área metropolitana con los que integran los sectores populares se convierten en mayoría, es decir, son muchos más nuevoleoneses en esas condiciones que los que viven mejor que ellos. Así que la decisión del gobernador Jaime Rodríguez Calderón de cobrar el servicio del Metro los domingos es un duro golpe para esos sectores mayoritarios de Nuevo León.

 Quizá las bases sociales del panista o los que apoyaron a Fernando Elizondo tendrán algún argumento de tipo financiero para apoyar esa medida a todas luces injusta y no va más allá de decir que Metrorrey podrá contar con unos 50 millones de pesos al año para su mejor mantenimiento. Sin embargo, en esa mayoría de la población que mencionamos la medida solo ha despertado frustración, coraje y hasta rencor. El gobernador Jaime Rodríguez debe saber que si bien ha realizado una acción que complace a los banqueros acreedores y a los círculos cercanos al coordinador ejecutivo Fernando Elizondo, a la mayoría de la población les provocó enojo.