18/11/2018
Editoriales

Febrero 25 de 1904: Inicia la construcción del Puente San Luisito sobre el río Santa Catarina para conectar al barrio de San Luisito, hoy colonia Independencia

Febrero 25 de 1904: Inicia la construcción del Puente San Luisito sobre el río Santa Catarina para conectar al barrio de San Luisito, hoy colonia Independencia, con el centro de la ciudad de Monterrey. Un año antes, se había incendiado el anterior puente por lo que el gobernador Bernardo Reyes publicó una licitación y decidió darle el contrato a Fortunato Villarreal y al ingeniero Jenaro Dávila, quienes propusieron el diseño de un puente mercado que sirviera de conexión vial y al mismo tiempo de espacio comercial.

Techado y soportado por cuatro pilas de concreto reforzado, con una calzada ancha, al entrar en funcionamiento se convirtió inmediatamente en el lugar más concurrido de la ciudad. Unir las dos partes de la ciudad de Monterrey –el norte y el sur- divididas por el río Santa Catarina siempre fue un reto para los nuevoleoneses, pues hay historia que relaciona un asentamiento de indígenas tlaxcaltecas que apoyaron a los españoles que resistían los ataques de los nómadas naturales de la región, así como de migrantes posteriores de entidades vecinas, sobre todo potosinos y zacatecanos de mediados del siglo XIX e inicios del XX, en la llamada Loma Larga, en la que sobresale hoy la tradicional colonia Independencia –La Indepe-.

Se dice que había un puente colgante de cables de cáñamo que fue destruido por una creciente del río Santa Catrina, sustituido en 1888 por otro que resultaba peligroso por inestable y debajo de él, se acomodaban en su sombra los comerciantes. El puente mercado fue arrasado por una corriente del río Santa Catarina en 1909 formando parte de la historia recurrente de construcción y reconstrucción que ese espacio ha tenido a lo largo de la historia. Varias veces se edificó y una y otra vez los incendios e inundaciones acabaron con él.

Hasta que construido totalmente de acero por el alcalde Leopoldo González Sáenz en 1976 quedó en definitiva y posteriormente se le bautizó con el nombre de Puente del Papa pues en tiempos del alcalde Sócrates Rizzo vino el pontífice Juan Pablo II y ofició misa allí en 1989 con la presencia de más de un millón de feligreses. Hoy es un puente peatonal que forma parte del paisaje urbano de nuestra ciudad de Monterrey, y algunas administraciones municipales prohíben mientras otras permiten la instalación de vendedores ambulantes en su calzada.