17/07/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Junio 14 de 1846: proclaman colonos norteamericanos en Sonoma, la República de California y del Oso. Estos sayones disfrazados de colonos eran dirigidos por el mayor del ejército estadounidense John Charles Fremont, y guiados anímicamente por su doctrina del Destino Manifiesto. Fremont había obtenido un año antes permiso de las autoridades mexicanas para instalarse en la Alta California con fines científicos supuestamente de cartografía. Es obvio que era parte del plan expansionista norteamericano y cuando Texas declaró su independencia de México, el gobierno de James Polk vio la oportunidad de quedarse con todos los territorios nórdicos mexicanos.

  Mientras, en México no se apreciaba el valor real de estos territorios pues las provincias norteñas que abarcaban extensiones al norte y sur del Río Grande (Río Bravo), como Texas, Nuevo México, Arizona y California, estaban semi abandonadas, apenas existían algunos presidios y misiones religiosas, nada se sembraba y ni siquiera estaban colonizadas en su totalidad. Así, el 7 de julio de 1846, el mayor Fremont proclamó la República del Oso, e independizó California, ocupando el comodoro John D. Sloat las ciudades de Monterey y Yerba buena, declarando a California territorio de Estados Unidos. En ese momento, Fremont decidió disolver la nueva República cuya capital era Sonoma y entregó su gobierno al de Estados Unidos, y el 10 de enero de 1847 los norteamericanos tomaron Los Angeles y San Diego, esta vez ya permanentemente. Claro que todo esto pudo suceder debido a que los mexicanos estuvieron muy ocupados peleando entre sí, pues el presidente Santa Anna los había enfrentado a los unos contra los otros.