04/Aug/2020
Editoriales

Los Templos de Monterrey. Cuatro Templos evangélicos

Desde sus orígenes nuestro país se declaró intolerante a la libertad religiosa. Fue hasta que se promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1857 cuando se abrió la puerta al establecimiento de una diversidad de cultos religiosos. El siguiente paso fue la aprobación en diciembre de 1860, de la Ley de Libertad de Cultos o Ley De la Fuente, autoría del ministro coahuilense Juan Antonio de la Fuente.   

 

Nuestro México es un país moderno en muchos aspectos, y el religioso es uno de ellos. Porque la libertad de cultos sigue siendo motivo de debates en muchos países como los islámicos y hasta en naciones latinoamericanas como Argentina, que aún tiene una sola religión oficial. Esto es tan relevante para los gauchos que en la Constitución Política del gran país sudamericano dice a la letra: “Artículo 2°- El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano.” 

 

En México, a pesar de la intolerancia original siempre han existido algunos grupos de personas con un culto diverso al católico. Tal es el caso de nuestra Ciudad de Monterrey pues desde la época colonial había -al margen de la ley vigente- judíos crípticospracticantes de la fe mosaica, y otros como un grupo de ingleses que, con tolerancia del Estado, comerciaban el algodón en la época del ocaso de la colonia y el orto de la vida independiente.  

 

Ya en pleno ejercicio de la libertad de cultos, y una vez superada la invasión francesa, en 1872 llegaron los primeros grupos formales de evangelizadores no católicos a México. Estos misioneros provenían de las llamadas Iglesias Cristianas históricas como luteranos, anglicanos, metodistas, bautistas, adventistas y presbiterianos, básicamente. 

 

La mayoría de ellos venían de Estados Unidos a Monterrey que, por su cercanía a la frontera, fue uno de los primeros lugares en el país donde se asentaron estos grupos religiosos que se distinguen por su organización en el trabajo. De la presencia Evangélica en Monterrey por antigüedad, importancia y arquitectura destacan cuatro Templos: 

 

Primera Iglesia Bautista de Monterrey 

 

El primer Templo Bautista se encuentra ubicado casi en el mero centro geográfico de la Ciudad, en el cruzamiento de las calles de Aramberri y Guerrero. En la fachada luce el texto que indica el largo proceso de construcción de su edificio: “1864 y 1927”. Al lado poniente estaba una famosa fábrica de Chocolate, llamada “La Popular” donde ahora está una casa de empeño enfrente del Mercado Juárez. 

 

Su arquitectura adusta -típica norteamericana de templos bautistas-, tiene acabados de ladrillo aparente, techumbre de dos aguas, cuatro columnas y una torre con influencia gótica, contrastaba con los Templos católicos del estilo barroco colonial mexicano. 

La lentitud en su construcción fue debida a la falta de recursos económicos. La feligresía y sus diezmos eran escasos mientras el poco dinero que les enviaban de Estados Unidos debían aplicarlo tanto en la manutención de la misión evangélica como en la construcción del templo. El fundador de esta misión fue el reverendo Santiago Hickey, además era el supervisor de la obra. 

Los bautistas fueron un grupo muy numeroso de cristianos evangélicos hasta la década de los años 60 del Siglo XX. 

 

Iglesia Metodista La Trinidad  

 

En el año de 1874 la Conferencia del Oeste de Texas de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur nombró al misionero Alexander H. Sutherland como presbítero presidente del nuevo Distrito Misionero Mexicano, que incluía a Monterrey. Y fue enviado a nuestra Ciudad el reverendo J. D. Scroggins, quien sería el primer pastor metodista de la localidad. 

 

Dos décadas después, el 26 de diciembre de 1894, se adquirió en mil 800 pesos una propiedad situada en la esquina noreste del cruzamiento de las calles Washington y del Teatro (Escobedo), donde inició la construcción del Templo para el culto, que además serviría de casa para los pastores y varios salones para la evangelización.  

 

De inmediato, el 10 de mayo de 1895, se puso la primera piedra del Templo Metodista “La Trinidad”. Y debajo de esa primera piedra se colocaron una Biblia, un himnario, dos ejemplares de la Disciplina -reglamento de la Iglesia Metodista de México-y algunos periódicos de la fecha. Rápidamente, el 10 de noviembre de ese mismo año, el Templo fue consagrado. 

 

Su construcción de ladrillo rojo era de dos plantas, con dos torres al frente. Su costo, que ascendió a 11 mil pesos, fue pagado con donativos de las Juntas de Misiones y de Construcción de Templos en Estados Unidos. Con esas instalaciones se dio servicio a la feligresía por siete décadas, hasta que en 1962 se amplió el edificio para tener un área educacional de tres pisos, y además se modificó la fachada a su actual estado. 

 

A partir de la congregación del Templo de la Trinidad se han desprendido misiones que llevan el metodismo a distintas partes de la ciudad; hoy en día la Iglesia Metodista es el culto protestante histórico -no pentecostal- con mayor número de fieles en Monterrey. 

 

 

Iglesia Presbiteriana El Buen Pastor  

 

Desde 1872 un grupo de creyentes bautistas de la ciudad de Monterrey, dirigidos por Melinda Rankin se separaron de su fe convirtiéndose a la Iglesia Presbiteriana con sede en Estados Unidos. Doce años después, en 1884, iniciaron la construcción de su propio Templo, siendo su presidente Isaac Boyce, y el secretario interino Hilario Tamez. Este edificio se ubica en la Calle de Ruperto Martínez entre Escobedo y Zaragoza.  

El terreno costó 650 pesos y el edificio casi 5 mil. El arquitecto Carlos Carrol lo entregó concluido el primero de marzo de 1895. Y el 21 de abril de 1895, este Templo de arquitectura gótica que cuenta con arcos ojivales fue denominado como “El Buen Pastor”, de la Iglesia Presbiteriana. 

Sin embargo, en 1919 el pastor Pedro Rodríguez separó al Templo y a su feligresía de la Iglesia Presbiteriana de origen norteamericano para fundar la Iglesia Presbiteriana de Monterrey. 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                        La “Union Church”  

 

La practicidad de la cultura norteamericana se refleja en los aspectos religiosos. Allá es común ver “Templos polivalentes” o Interreligiosos en los que se celebran actos de fe de varias creencias evangélicas. Y como en nuestra Ciudad Metropolitana hay apertura total en ese y en otros aspectos, por la calle Oscar F. Castillón, esquina con De los Hernández, de la colonia Chepevera existe un Templo con las características mencionadas:  la “Union Church” donde se prestan servicios religiosos en inglés a distintas creencias evangélicas. 

 

El antecedente de este estilo cien por ciento norteamericano viene de los años cuarenta del siglo XX cuando se reunía en la Iglesia Metodista de La Trinidad un grupo de setenta u ochenta personas a practicar sus cultos evangélicos en inglés. Los integrantes de ese grupo tenían distintos credos evangélicos, lo cual no era muy bien visto por las autoridades metodistas locales, pero lo toleraban. 

 

Hasta que, en 1945, un visitador metodista de nombre Ivan Lee Hort, advirtió la necesidad de que Monterrey tuviera un templo interdenominacional, y de inmediato se inició la construcción del Templo Union Church. Su arquitectura es muy norteamericana, con sencillos aplanados externos de color blanco que se inauguró en 1953. En ese Templo se atiende a la comunidad anglófona de la Ciudad de Monterrey. Estos ejemplos de apertura religiosa no se dan en todas partes, y le permiten a nuestra Ciudad Metropolitana mostrar su perfil cosmopolita. 

 

 

 

FUENTES 

 

http://unionchurchofmonterrey.org/history.php 

http://pibmty.org/ 

https://cdigital.uv.mx/bitstream/handle/123456789/2263/198658P12.pdf?sequence=2&isAllowed=y 

http://latrinidad.org/ 

http://pdba.georgetown.edu/Parties/Argentina/Leyes/constitucion.pdf