24/09/2018
Editoriales

La Bandera más bella del mundo

Un original concurso llevado a cabo por el diario español "20 Minutos", con la participación de siete millones de lectores, arrojó como resultado que la Bandera Mexicana es considerada como la más bella del mundo.

Este fue el mensaje final del diario con relación al concurso: "Ponemos fin al concurso "Bandera más bonita del mundo". 48 días de concurso y 104 banderas de todo el mundo han participado. Más de siete millones y medio de votos, más de 25 mil comentarios.

"En sólo siete días, casi un millón de votos. Pero sólo una es la elegida como la más bonita del planeta. En tercer lugar ha quedado la Bandera de Guatemala con 272 mil 541 puntos, en segundo la Bandera de Perú con 340 mil 901 puntos y en primer lugar la Bandera más votada y por lo tanto ganadora del concurso: la Bandera de México, con 901 mil 627 puntos. Felicitaciones a la Bandera ganadora y también al resto de las naciones que han votado a su Bandera favorita. Así queda la clasificación final: 1º. México, 2º. Perú, 3º. Guatemala, 4º. República Dominicana, 5º. Brasil, 6º. España, 7º. Uruguay, 8º. Argentina, 9º. Canadá, 10º. Puerto Rico."

Para los mexicanos es motivo de orgullo que nuestra Bandera haya sido considerada la más bella del mundo. Lo recordamos precisamente en esta ocasión en que se celebra el Día de la Bandera.

En Nuevo León, concretamente, tenemos uno de los monumentos más grandes a la Bandera en todo el país. Se encuentra ubicado en la loma del Obispado, en donde los regiomontanos tienen oportunidad de admirar dos símbolos: el edificio del Obispado, una de las construcciones más antiguas de la ciudad, convertido desde hace 60 años en Museo Regional del Obispado, y una gran Bandera Nacional, legado de nuestros héroes y símbolo de la unidad.

Este gran monumento a nuestra enseña patria fue creado durante la administración del Gobernador José Natividad González Parás. Su construcción se inició el 18 de noviembre del 2004, y terminó el 20 de febrero del 2005, siendo inaugurado este monumento el día 24 de febrero de ese mismo año. Esta obra fue dentro de la primera etapa de regeneración del Cerro del Obispado. El Asta Bandera se enmarca en una explanada de 40 metros de diámetro, ubicada en la parte poniente del Cerro del Obispado, a una altura de 775 metros sobre el nivel del mar.

El Asta mide 100.6 metros de altura, su diámetro inferior es de tres metros y mide 50 centímetros en la cúspide. Pesa 120 toneladas.

La Bandera mide 50 metros de largo por 28.6 de ancho, pesa 230 kilos, y fue confeccionada por la Secretaría de la Defensa Nacional. El Asta Bandera es uno de los atractivos del Estado.

Por otra parte, en coordinación con los Ayuntamientos, en la mayoría de los municipios se han construido nuevos monumentos a la Bandera Nacional

UN POCO DE HISTORIA

Pero ¿de cuándo viene la costumbre de celebrar el Día de la Bandera? Fue don Justo Sierra quien estableció por primera vez esta celebración. Posteriormente, José Vasconcelos lo restableció el 27 de septiembre de 1921 y el Presidente Lázaro Cárdenas cambió la fecha al 24 de febrero en 1939.

Aunque hay quienes aseguran que nuestra primera bandera fue el estandarte de la Virgen de Guadalupe, bajo cuya sombra lucharon el Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla y sus seguidores, lo cierto es que antepasados más remotos ya usaban una especie de pendón en la época precortesiana.

Por otra parte, Hernán Cortés usó durante la Conquista un pequeño estandarte de color rojo, ordenando en 1528 el "Paseo del Pendón", desfilando en lo que hoy es el Paseo de la Reforma, costumbre que duró hasta 1540.

Después, el Cabildo de la ciudad de México ordenó la elaboración de un pendón con los colores verde y rojo, sin tener carácter oficial.

En 1810, Hidalgo tomó del Santuario de Atotonilco un estandarte con la Virgen de Guadalupe. Este estandarte se conserva como reliquia nacional en la Capital de la República.

José María Morelos y Pavón, conocido como "El siervo de la nación", portaba un estandarte cuadrilongo de seda azul pálido, en el cual estaba representado un puente con tres arcos. Sobre el puente aparecía un águila parada sobre un nopal, y en los arcos se leían las letras V.V.M., que significaban "Viva la Virgen María".

Años después, cuando se proclamó el Plan de Iguala, Iturbide llevó la Bandera con los colores: blanco, verde y rojo. Ante ella prestó juramento el Ejército Trigarante en 1821.

El dos de noviembre del mismo año, por decreto de Iturbide, el Pabellón Mexicano debería ser tricolor, con franjas verticales verde, blanco y rojo, en el centro un águila de perfil ciñendo una corona imperial y las alas caídas. En 1823, ya derrotado Iturbide, se le quitó la corona al águila.

La bandera mexicana ha tenido diferentes cambios. En varias ocasiones la posición del águila ha variado. Unas veces ha estado de perfil y otras de frente con las alas extendidas, como en la época de Porfirio Díaz.

En 1916, Venustiano Carranza decretó que recobrara su antiguo estilo, de perfil y devorando una serpiente sobre un nopal. El orden de las franjas no ha cambiado.

EL ESCUDO NACIONAL

La descripción actual del Escudo Nacional es la siguiente: "...El Escudo Nacional está constituido por un águila mexicana, con el perfil izquierdo expuesto, la parte superior de las alas en un nivel más alto que el penacho y ligeramente desplegadas en actitud de combate; con el plumaje de sustentación hacia abajo tocando la cola y las plumas de ésta en abanico natural. Posada su garra izquierda sobre un nopal florecido que nace en una peña que emerge de un lago, sujeta con la derecha y con el pico, en actitud de devorar, a una serpiente curvada, de modo que armonice con el conjunto. Varias pencas del nopal se ramifican a los lados. Dos ramas, una de encino al frente del águila y otra de laurel al lado opuesto, forman entre ambas un semicírculo inferior y se unen por medio de un listón dividido en tres franjas que, cuando se representa el Escudo Nacional en colores naturales, corresponden a los de la Bandera Nacional.

En Monterrey se rinde homenaje permanente a la Bandera través del Monumento en la Loma del Obispado, el cual puede ser visto desde muchos sitios de la ciudad.

Desde ahí preside la vida metropolitana.