17/07/2019
Editoriales

Oportuno

Ante la evidente crisis del imperio Otomano, franceses e ingleses se echaron encima del norte de África. Así, con el pretexto de la piratería, Francia invadió Argelia que terminó siendo su colonia desde 1830 hasta 1962.

El general francés Aimable Pélissier (1794 – 1864) personaje que llegaría a ser mariscal de Francia y además duque de Malakov, estaba en su acuartelamiento en Argelia. Este hombre acostumbraba ser muy estricto con sus subalternos, y más cuando estaba en territorio argelino. De acuerdo a su estilo, estaba una vez regañando a uno de sus subalernos y de pronto se calentó comenzando a darle latigazos al subordinado.

El enfrentamiento subió de tono hasta que el siempre obediente subalterno se vio cegado también por la ira sacando su pistola y apretando el gatillo, pero el arma se le encasquilló, lo que salvó la vida al sorprendido militar francés. Sin embargo, su formación castrista salió a relucir cuando, inmediatamente, el General gritó su sentencia: “Tres días en la celda de castigo por no tener el arma en perfectas condiciones”.