25/Aug/2019
Internacional

“Tierras raras” o metales para equipos inteligentes principal arma de China en la guerra comercial con EU

 

La confrontación comercial entre Estados Unidos y China, que comenzó con los aranceles punitivos de parte de Estados Unidos, a los que se calificó en un momento de manera farsante como medidas del “sistema americano”, ha pasado ya de los intentos por forzar cambios fundamentales a una economía exitosa como la de China, a una clara guerra económica como es el caso de Huawei Corp. Al parecer, ahora la dirigencia de China está contemplando tomar medidas de guerra económica también.

La confrontación va de mal en peor, a pesar de que la Asociación Nacional de Gobernadores de Estados Unidos recién concluyó con éxito una reunión amistosa en Kentucky con funcionarios y empresarios chinos, en donde se habló de la necesidad de impulsar el crecimiento mutuo.

El organo oficial del Partido Comunista de China, People’s Daily en su versión en inglés (Diario del Pueblo, en español) publicó el miércoles 29 de mayo una editorial en donde advierte que China podría interrumpir las exportaciones de metales de tierras raras a Estados Unidos como una contramedida en la escalada de la guerra comercial. “Le aconsejamos a la parte estadounidense que no subestime la capacidad de la parte china para salvaguardar su derecho al desarrollo y sus intereses. ¡No digan que no les advertimos!” dice el editorial bajo el encabezado de “Estados Unidos: no subestimen la capacidad de China para contraatacar”.

“¿Se convertirán las tierras raras en una arma de contraataque para China en respuesta a la presión que ha puesto Estados Unidos si ningún motivo en absoluto? La respuesta no es ningún misterio”, dice el editorial del diario.

Esta amenaza, que ahora se comenta a diario en la prensa semioficial china y en los medios financieros de Estados Unidos y de Europa, se planteó primero en un comentario del 15 de mayo en el diario Global Times, en un artículo de Jin Canrong, de la Universidad Renmin, considerado un “experto en Estados Unidos”. En ese artículo, Jin plantea que China tiene tres armas disponibles: interrumpir las exportaciones de tierras raras; vender masivamente las posiciones en certificados de la tesorería de Estados Unidos; y cerrar los mercados chinos a productos específicos de Estados Unidos.

La cadena de TV dedicada a la economía y finanzas, CNBC, en su comentario sobre el editorial de People’s Daily, respondió histéricamente que “la frase ‘no digan que no les advertimos’, solo la ha empleado otras dos veces el diario Peoples Daily en su historia; en 1963, antes de la guerra fronteriza de China con India, y en 1967, antes de China entrara en la guerra con Vietnam”.

El razonamiento es que los teléfonos inteligentes, los vehículos eléctricos y las armas avanzadas de precisión necesitan las tierras raras. De este modo, como lo plantea Global Times, los productos de China, en este caso las tierras raras, se utilizarán en su contra directamente.

Se trata de los metales llamados lantánidos, de los cuales hay 17 en la tabla periódica de los elementos. El sector de la tecnología informática depende de ellos. Se supone que China tiene el 90% de las reservas probadas de tierras raras, aunque eso podría ser solo una suposición que parte de su participación actual en la producción mundial, que es de un 90%. Pero también tienen la mayor parte del consumo mundial de tierras raras. La producción en Canadá, Rusia, Brasil, y en particular en Australia, ha venido aumentando junto con los precios de los mismos desde 2010, y podría aumentar rápidamente si se interrumpen las exportaciones de China. Estados Unidos podría también reanudar la producción que tenía hasta 1980, cuando era el líder mundial, pero a un nivel mucho menor.