26/Jan/2021
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 13 de 1916. Muere Victoriano Huerta, ingeniero militar y político que fue presidente de México. Nació en Colotlán, Jalisco en 1850, que después de egresar del Colegio Militar se incorporó al Ejército siendo un soldado leal a Porfirio Díaz. Él fue fue quien lo escoltó hasta Veracruz cuando partió al exilio a bordo del Ipiranga.

Apoyó al presidente Francisco I. Madero combatiendo a Zapata y a Orozco, llegando a ser el defensor de Madero cuando hieren en el inicio de la Decena Trágica a Lauro Villar, que defendía el Palacio Nacional. Pero ya como responsable de la custodia del presidente Madero, se puso de acuerdo con el embajador norteamericano Henry Lane Wilson y los rescoldos del porfirismo en el llamado Pacto de la Embajada, para obligar a que Madero y el vicepresidente Pino Suárez renunciaran, legitimando el poder adquirido por el cuartelazo el 18 de febrero de 1913 y cuatro días después mandó asesinar tanto a Madero como al vicepresidente Pino Suárez. 

Huerta tomó la Presidencia de la República y, a excepción de Coahuila y Sonora, todos los gobernadores de los estados lo reconocieron como Primer Mandatario. 

Pero el 26 de marzo, en la Hacienda de Guadalupe (hoy propiedad del Ing. Enrique Osuna) en Ramos Arizpe, Coahuila, Venustiano Carranza lanzó el Plan de Guadalupe, iniciándose la revolución constitucionalista. El maderismo respondió bien y el 30 de mayo, Zapata modificó el Plan de Ayala para incluir en su lucha no sólo a Huerta sino a Pascual Orozco que se había decantado a favor de Victoriano. Huerta enderezó la fuerza del ejército federal en contra del Plan de Ayala, pero sólo logró que el campesinado de todo el sur se sumara con Zapata.

Huerta ejerció un gobierno dictatorial y despótico por 17 meses a partir del 10 de octubre que desapareció el Congreso de la Unión. Convocó a elecciones en las que solito compitió y desde luego ganó, pero como la mayoría de las entidades estaban en poder de los revolucionarios, Huerta creció el ejército que de 50 mil pasó a tener 250 mil efectivos en unos meses, ofreciendo el doble de salario y usando la leva, reclutando 800 hombres diariamente en el país. Esto desequilibró las finanzas del país, obligando a pedir prestado a Estados Unidos a cambio de concesiones. Mientras, los revolucionarios seguían creciendo y organizándose, por lo que Estados Unidos -que no tiene amigos ni enemigos, sólo intereses- dejó de apoyar a Huerta y a mediados de 1913 prohibió vender armas a México, sin importar de cuál bando se tratara. Para finales de año los revolucionarios estaban más fuertes que Huerta y la prueba la dio Villa cuando con su famosa División del Norte tomó Torreón. Empezando el año 1914, Estados Unidos inició una campaña diplomática en contra de Huerta y en febrero envió tropas a Veracruz (parecía otra invasión como la de 1846) para apoyar a Carranza, pero éste no aceptó la ayuda y Huerta rompió relaciones con Estados Unidos, que fracasó en su intentona de invasión.

El movimiento obrero se volteó contra Huerta, por lo que el 27 de mayo de 1914, el gobierno clausuró la Casa del Obrero Mundial. Pero entre junio y julio, Villa ocupó Zacatecas y Zapata entró a Milpa Alta, en la capital de México. Acorralado, el 13 de agosto de 1914, Victoriano Huerta abdicó y se firmaron los Tratados de Teoloyucan terminando la dictadura. Para el 20 de agosto, el general Álvaro Obregón con el ejército del noroeste entró a la capital del País, y Huerta huyó a Europa, pero intentó regresar por vía de Estados Unidos. Lo prendieron en ese país, y murió de cirrosis hepática en la cárcel de El Paso, Texas, un día como hoy del año 1916. La caída del ingeniero Huerta dio inicio a la segunda etapa de la Revolución Mexicana ahora entre los diversos grupos revolucionarios.