18/Oct/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Junio 5 de 1971: Renuncia el gobernador Eduardo A. Elizondo, quien debió terminar su periodo en octubre 4 de 1973. Lo hace debido a su enfrentamiento con los grupos de universitarios que habían conseguido la autonomía de la Universidad de Nuevo León, institución que despertaba grandes pasiones en don Eduardo, pues de su Rectoría había salido para la candidatura del PRI, rumbo a la gubernatura de Nuevo León. Su calidad de ex rector le daba jerarquía frente a sus detractores, quienes no tenían sus antecedentes universitarios, a excepción del ingeniero civil Héctor Ulises Leal, quien acababa de acceder a la Rectoría.

Este tema no sólo le apasionaba, sino que le disgustaba. Porque el único Rector-Gobernador antes que él, era Raúl Rangel Frías, quien siempre manejó la política universitaria y sentía que a él (a Elizondo) le regateaban esa autoridad moral que tuvo Rangel. En febrero de 1971 había llegado a la rectoría el ingeniero Ulises del llamado grupo progresista. El gobernador Eduardo A. Elizondo, con el apoyo del Congreso del Estado, había creado una figura de gobierno de la Universidad Autónoma de Nuevo León con una Asamblea popular, misma que no aceptaron los universitarios encabezados por su rector y por todo el Consejo Universitario, tildándola de “populachera” pues de los 37 integrantes, sólo 13 eran universitarios.

El Gobernador reaccionó a las protestas del Consejo Universitario, a las marchas de maestros y estudiantes, así como a la huelga universitaria generalizada, nombrando nuevo rector al médico Arnulfo Treviño Garza, un buen tipo, pero de extracción militar por lo que las protestas fueron enfocadas a nivel nacional, diciendo que el ejército mandaba en la Universidad Autónoma de NL. Se pidió apoyo solidario a otras universidades del país, y el conflicto creció con apeos de carácter nacional. En mayo hubo un enfrentamiento de policías y estudiantes que se manifestaban, empeorando la crisis política.

El gobierno federal envió como intermediario al ex rector del ITESM ingeniero Víctor Bravo Ahuja, secretario de Educación Federal, quien le solicitó al gobernador Elizondo que diera marcha atrás a su ley, a lo cual respondió con su renuncia. Se reinstaló a Ulises Leal y llegó a la gubernatura Luis M. Farías, quien tampoco tuvo buenas relaciones con Leal Flores, reiniciándose la lucha al interior de la UANL y Ulises Leal tiene que salir de la rectoría. El conflicto político fue el mayor de los últimos tiempos, pues la ciudad fue escenario de las diversas manifestaciones de protesta, superado tan sólo posteriormente por el magisterial generado por la crisis en el ISSSTELEÓN.