17/Nov/2019
Editoriales

2 de oct. 1968: viendo el bosque no sólo el árbol

---Los años 60s, década de golpes de estado, magnicidios y guerra

 

---Truman rompe con el legado de. Roosevelt y retoma el enfoque imperial (neo liberalismo)

 

Con la documentación que se tiene ahora es claro que quien organizó la Matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968 fue el Estado Mayor y su jefe Luis Gutiérrez Oropeza y al margen del resto del Ejército mexicano. Igualmente se tiene documentada la participación del CIA dentro del movimiento estudiantil buscando la confrontación y las provocaciones. Cuando la matanza ocurre, desde la embajada de EU se le piden al secretario de la Defensa, Marcelino García Barragán que asuma el poder con un gobierno militar. García Barragán, un general forjado en el cardenismo y las ideas de la Revolución Mexicana se niega.

 

No hubiera sido ni el primero ni el último golpe militar en América Latina. Los hubo antes en Brasil en 1964 y en contra de un presidente reformista que había nacionalizado petroleras y tierras, Joao Goulart. Los hubo poco después, en 1969 en Bolivia y en 1971 otro el del Gral. Hugo Banzer. “Despuesito”, en 1973, hubo golpe militar en Uruguay y en Chile y por las mismas razones: Contra gobiernos que habían tomado medidas nacionalistas contra mineras o petroleras o habían realizado reparto agrario.

Después en 1976 hubo otro golpe en Argentina contra Isabel Perón y, finalmente, en 1980 otro golpe en Bolivia, “el golpe de la cocaína” del Gral. García Meza. En los Estados Unidos en esa misma década, en 1964 ese país se metió directamente en la guerra de Vietnam después del incidente del Golfo de Tonkín. Además, fueron asesinados JFK en 1963 y su hermano Roberto en 1968 en junio y previamente había sido asesinado Martin Luther King en abril de ese mismo año.

El domino de Edgard Hoover en el FBI por más de 35 años (desde 1935 hasta 1972 en que muere) explican parte del viraje de Estados Unidos hacia una política fascista, ejemplificada por el “macartismo” en los años 50s y la persecución contra figuras de izquierda e intelectuales en ese país.

También el predominio de los hermanos Dulles, Allan y John Foster, en la CIA y en el Departamento de Estado, este último empleado de Prescot Bush, el abuelo de George W Bush, y quien había financiado el ascenso de Hitler al poder en Alemania. Esas figuras dejaron una “escuela” abiertamente fascista en los órganos de inteligencia de EU en los años 50s y 60s.

En México, a pesar de la presidencia autoritaria de Gustavo Díaz Ordaz, el presidente anterior, Adolfo López Mateos, había nacionalizado la industria eléctrica en 1960, y todo lo demás de bienes estratégicos como el petróleo o las minas ya estaban nacionalizadas y el reparto agrario continuaba aunque ya más lentamente.

Había razones para un golpe de estado de acuerdo al pensamiento de los Rockefeller, los Bush, los Harriman, los Mellón etc., las figuras dominantes de la oligarquía y de Wall Street cuyo desprecio por el “socialista FD Roosevelt) se expresó en como usaron a su títere Harry S Truman para lanzar la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki 4 meses después que este asumiera el poder a la muerte de Roosevelt en abril de 1945. No lograron el golpe de estado en el 68, pero sí lograron imponerle a México, a partir de 1982, la economía fascista llamada “neo liberalismo” años después de imponerle lo mismo a las naciones del cono sur de AL mediante las dictaduras militares.