19/Sep/2019
Editoriales

Las Plazas de Monterrey. Plaza de Verea, plaza de la Garita, o Plaza Hilario Martínez

Hoy estudiaremos una de las plazas de Monterrey con mayor historia: la Plaza de la Garita que después fue la Plaza de Verea y ahora es Plaza Hilario Martínez. Para entender su importancia histórica debemos remontarnos antes de la época Colonial. 

La actividad comercial fue una de las grandes fortalezas del Imperio Español que abarcaba además de la península, posesiones en África, Filipinas y América. Su balanza comercial era muy favorable, producía lo necesario para su soberanía alimentaria y económica, y al mismo tiempo era un gran exportador de productos de lujo al resto de las naciones europeas.

Ese estatus no era producto de la casualidad. La autosuficiencia del Imperio se lograba con una fuerte producción de alimentos y satisfactores, pero también con un estricto control de las mercancías que ingresaban a su territorio, pues el contrabando era nocivo.

 

Monterrey, ciudad de paso para el comercio y el contrabando

El Nuevo Reino de León era proclive al contrabando. Productos franceses de Luisiana e ingleses de las Colonias Británicas pasaban por el despoblado Tejas y luego se mezclaban entre las mercancías legales. Para asegurar la legalidad de las mercancías así como el cobro de impuestos existían las garitas, una especie de aduanas interiores que impedían el paso de tabaco, vino, naipes, y pólvora. Esta última era prohibida porque podría caer en manos de rebeldes o bandoleros.

Por ello Monterrey, que era puerta comercial a mercancías provenientes de El Béjar –hoy San Antonio- y Santa Fe de Nuevo México, tenía una garita o aduana en la entrada sur. Estaba en ese rumbo porque por ahí pasaba el camino al Puerto del Refugio -hoy Matamoros-, Bejar y Nacogdoches, frontera con Luisiana.

Era el camino a Santiago, que salía por la calle del Colegio de las Niñas –hoy Abasolo-, cruzaba el Río Santa Catarina siguiendo un trazo parecido al de la actual calle de Durango en la colonia Nuevo Repueblo. Allí se ubicaba la Garita del Sur que en tiempos de la Colonia había soldados españoles y agentes de la Corona. Al llegar la independencia, su vigilancia estaba a cargo del Ejército y funcionarios federales que vigilaban la entrada y salida de mercancías de la Ciudad.

 

La Garita del sur y la Plaza de Verea

Frente a la Garita estaba lo que luego sería la Plaza de Verea, ahora Plaza Hilario Martínez. Ahí se estacionaban los convoyes con mercancías, y los operadores encontraban comida y bebida. Rodeando a la primitiva plaza había algunos jacales y, desde luego, vino y prostitución, como en todas las aduanas y fronteras del mundo. 

En 1865 se decidió ampliar la traza urbana de Monterrey. Se proyectaron tres “Repuebles”: uno al Norte, otro al Sur, en donde ahora está la colonia Independencia y  otro, al Oriente, llamado Nuevo Repueble de Verea o de Oriente, actual colonia Nuevo Repueblo, aunque el nombre del Barrio de la Garita Sur permanecería por largos años.

 

¿Quién era Verea?

El repueble de Verea era una cuadrícula de manzanas cortadas, como las que ahora están por el camino a Santiago, hoy calle Durango. Su nombre era por el Obispo de la Diócesis de Linares -con asiento en Monterrey-, Francisco de Paula Verea y González de Hermosillo, nacido en Guadalajara -aún Nueva Galicia- en diciembre de 1813. Verea se recibió de licenciado y se doctoró en Leyes en 1835, ordenándose sacerdote en 1837. Fue electo Obispo de Linares el 2 de junio de 1853, ejerciendo su cargo por 26 años. En ese periodo empezó la construcción del templo de Nuestra Señora del Roble.

Verea se enfrentó al gobernador Vidaurri, y se opuso a la Constitución Federal de 1857 por lo que salió huyendo a ejercer el Obispado desde Brownsville, Texas que aún dependía de las autoridades religiosas de Monterrey. En toda la Diócesis abrió escuelas parroquiales, y salvó al colegio de Niñas (Abasolo y Diego de Montemayor) así como a varias iglesias de la aplicación de las Leyes de Reforma. Dejó la Diócesis de Monterrey hasta que en 1879 fue nombrado obispo de Tlaxcala.

Regresando a “su plaza”, la Plaza de Verea, cuando llegó la invasión francesa, el patriota jimenense Isaac Garza Santos -de quien ya hablamos en la Plaza del Roble- vivía enseguida, en donde ahora está la Arena Solidaridad, pues había migrado a Monterrey, y en el centro de la ciudad instaló una cantina de buen nivel.

Con las tropas invasoras francesas en 1864, su cantina gustaba a los franceses y Garza Santos aprovechó esto para intercambiar con los soldados galos tragos por armas y municiones. Ese material bélico lo enviaba a la resistencia de los patriotas regiomontanos y la entrega de las armas se realizaba en casa de Don Isaac Garza.

Como estaba a un paso de la Garita del sur, la cruzaba sin despertar sospechas entregando en corto a las tropas mexicanas sus armas. Hasta que un desertor belga fue capturado por los imperialistas y confesó haber cambiado su arma por alcohol en la cantina de Garza Santos. Las investigaciones sacaron a relucir que también contrabandeaba armas de Texas, -las compraba a los desertores del ejército confederado-. Pronto fue sorprendido con las manos en la masa y cayó en las garras del sanguinario general Pierre Joseph Jeanningros.

Al saberse que Isaac Garza estaba preso, como era muy querido, vecinos del Barrio de El Roble ofrecieron por su libertad el peso de Garza Santos en oro. pero Jeanningros no aceptó y contra ofertó diciendo que le perdonaría la vida a Isaac Garza si denunciaba a sus compañeros de resistencia. Obviamente Garza Santos rechazó la oferta y tras un juicio sumario militar fue fusilado el 7 de junio de 1866 en la plazuela de El Roble (que ya estudiamos en esta colección de artículos). 

 

Se abolen las alcabalas y la Garita cae en desuso

Desde 1857 se habían hecho varios intentos de acabar con las alcabalas y las restricciones al comercio, lo que provocó que la garita del sur funcionara intermitentemente. Fue hasta el año de 1896 cuando se abolieron definitivamente estos impuestos, y la Garita cayó en desuso.

Retomemos el tema de la Plaza de Verea. El crecimiento de ese repueble regional de Monterrey ya fue más ordenado. La plaza quedó como una manzana “descuadrada” con respecto a las demás, pues las calles del repueble seguían el orden del resto de la ciudad, alineadas de oriente a poniente y de norte a sur. Pero el camino a Santiago estaba en diagonal y era el frente de la manzana, provocando que la plaza quedara inclinada, en desacorde con las demás manzanas.

 

A fines del siglo XIX la Plaza de Verea era llamada aún Plaza de la Garita

En aquel tiempo –alrededor de 1890- los nombres de los sitios públicos obedecían más a la costumbre que a alguna determinación oficial: así que la plaza Verea, aún se le llamaba Plaza de la Garita:

“Resolución sobre traspaso de un solar, situado por la plaza de la Garita que el C. Serapio Ayala Lozano, hace en favor de el C. Benito Espinosa”.

Para 1894 las calles que rodeaban la Plaza de Verea eran: al suroeste el Camino a Santiago, actual calle Durango Sur; al noroeste una calle sin nombre que ahora se llama Michoacán; al noreste una calle sin nombre que hoy es un paso cerrado y al sureste otra calle sin nombre que ahora se llama privada Michoacán.

Y entonces la Plaza Verea seguía siendo un terraplén exclusivo para el comercio de verduras, carnes y otros artículos de primera necesidad para esa parte de la sociedad reinera o regiomontana. En el año de 1895 comenzó a planearse la construcción de una Escuela en la Plaza de Verea, pues en esa parte de la Ciudad no había planteles y quienes deseaban estudiar debían trasladarse al centro de la Ciudad.

 

La Escuela de la Plaza de Verea

“25 de febrero de 1895. C. Carlos Berardi… El Señor Guzman expresó (…) se lleve cabo la construccion de edificios para escuelas en la 9a. seccion (…) se han recobrado varios presupuestos para la construccion de tales edificios y (…) la realización de dichas mejoras, adoptando para ello el presupuesto más módico. (…) autorizada la Comisión del ramo para que (…) adopte el presupuesto que mejor convenga (…)”. 

Así que para el 3 de junio de 1895 ya se había iniciado la construcción de la Escuela en la parte más al norte de la Plaza Verea.

“3 de Junio de 1895. Pedro C. Martínez (…) Obra Pública informó: que se han continuado los trabajos en los edificios para escuelas de la plaza de Verea. (…) la construcción al señor Tiburcio Reina, contratado por el señor Juan Guzman Comisionado de Obras Públicas”.

Para octubre de 1895 las escuelas de la Plaza Verea habían sido terminadas. Usaban el término “escuelas” en plural porque se había construido un área para niños y otro para niñas llamada "ENRIQUE PESTALOZZI", y la plaza quedó separada de las escuelas por una pequeña calle o callejón sin nombre:

“7 siete de Octubre de 1895. Pedro C. Martínez (…)terminadas (…) las escuelas de la Plaza de Verea: los gastos de la Comisión (…) $5,312.14c. Se levantó la sesión (…) (…)Villarreal, Garza Cantú Felipe, Gómez, Guzmán y Morelos Zaragoza, previo aviso…”

En el año de 1921 los vecinos se organizaron buscando el permiso para efectuar una feria cuyas ganancias se utilizarían para mejorar el aspecto de la plaza de Verea.

 

Vecinos organizan una feria para obtener recursos para mejoras de la Plaza

“23  de febrero de 1921. C. Hilario Martinez(…) Serafin Garza (…) Junta de Mejoras Materiales del Nuevo Repueblo, (…) organizar una (…)feria en la Plaza de Verea, por el término de 20 dias, (…) cuyos productos se destinarán a mejoras materiales de aquel barrio,(…).- El C. Alcalde Primero (…)la Junta de mejoras citada, tiene en proyecto importantes obras de mejoramiento (…)necesita de los productos que se obtengan en esa Feria.”

Para los años 20 del siglo XX aumentó la población en el barrio que aún algunos llamaban Barrio de la Garita del Sur y se exigía que se aumentaran los grados académicos que se impartían en la escuela de la Plaza de Verea:

“Ocurso de vecinos del barrio (…)" Garita del Sur " (…) en la escuela ubicada en la plaza de Verea (…)no existen los cursos de primero y segundo años y solicitan al cabildo se libren las ordenes correspondientes para que estos se establezcan”.

 

En 1826 los vecinos pedían que se colocaran focos en los cinco nuevos arbotantes de la Plaza de Verea

“Representación de la Junta de Mejoras Materiales de los Barrios Unidos, (…) la conexión de luz de cinco focos (…)en los cinco arbotantes (…) en la Plaza de Verea”.

 

En 1927 se conecta la Plaza de Verea a la red de agua potable de la ciudad

y aprovechando las obras se instalan también sanitarios y bebederos en las escuelas, llamadas en este documento de Verea:

“Jesús Valtier (…) presupuesto para (…) instalación de dos llaves en la Plaza de Verea y en las escuelas del mismo nombre, cuarto W.C. dos llaves de agua y dos bebederos higiénicos, todo por (…) $35.00, siendo por su cuenta materiales y mano de obra”.

 

Comienza a llamarse el Repueble de Verea, como Colonia Nuevo Repueblo

La Plaza de Verea servía a la Escuela como anexo para distintas actividades, y los padres de familia pidieron al Ayuntamiento la Plaza para una feria. Por estas fechas empezó a llamarse al Repueble de Verea, con su nombre actual, colonia Nuevo Repueblo.

“ 20 de junio de 1933. Comunicados: (..) de la Sociedad de Padres de Familia de la Escuela "Enrique Pestalozzi" solicitando permiso para efectuar una feria en la Plaza de Verea.

 

En 1935 un Regidor denuncia el mal estado en que se encontraba la Plaza

 

“ 22 de Enero de 1935.- Heriberto Montemayor(…) Reg. Ovalle Rodríguez (…) que la Plaza de Verea (…) en un estado de abandono completo, acordándose turnar esta moción al C. Comisionado de Jardines para que se corrija esta deficiencia”.

En 1940 se realizó una reordenación de la nomenclatura de la Ciudad. Así, la Plaza de Verea, tomó el nombre de Plaza Hilario Martínez, en honor quien había nacido en Marín en 1874, y fuera regidor de Monterrey en 1913, 1914, 19191 y 1929; alcalde suplente en 1920 y alcalde propietario en 1921, Diputado en la XXXVIII Legislatura (1919-1920). Había muerto en Monterrey en 1931.

El nombre de la Plaza se observa en documentación oficial como esta comunicación entre el Municipio y la Compañía de Agua y drenaje de 1954:

“Diciembre 3. (…) autorización al Gerente de la Cía. De agua y drenaje, para que se permita la autorización para la conexión de la línea de la plaza Hilario Martínez”.

La escuela se rebautizó con el nombre que actualmente tiene “Profesor Alberto Sánchez” en memoria de un ilustre maestro nacido también en Marín, en el año de 1882. Recibió la medalla Altamirano, y murió en Monterrey en 1961. Los paterfamilias querían que el callejón que separaba a la escuela de la plaza fuera convertido en patio para la institución académica:

“7 de febrero de 1969 (…) lectura a una solicitud de la Sociedad de Padres de Familia y Maestros de la Escuela Profesor Alberto Sánchez, (…) calle sin nombre que separa a la Escuela de la Plaza Hilario Martínez, en la Colonia Nuevo Repueblo, sea (…) patio de recreo en ese plantel”. 

Actualmente la Plaza Hilario Martínez sigue siendo parte de la vida cultural popular de los vecinos de la colonia Nuevo Repueblo. Es centro educativo, área de esparcimiento para las familias y lugar de comercio, de comidas y mercado ambulante.

En los años 60 del Siglo XX se construyó en la esquina Sureste de la Plaza Hilario Martínez una biblioteca pública que ahora está cerrada. Periódicamente se realizan rehabilitaciones en la Plaza y los juegos infantiles que desde hace algunos años existen para beneficio de los niños del sector.

 

La Arena Solidaridad

En 2001, frente a la Plaza Hilario Martínez se construyó la Arena Solidaridad, un escenario para peleas de box, de lucha libre y otros espectáculos. Esto vino a darle nueva vida a la Plaza Hilario Martínez al llenarse de comerciantes de recuerdos de las luchas, comidas y golosinas. Esta histórica plaza tomó en 2014 el nombre de Plaza José Sulaimán.

Actualmente en el Índice de Bienes Municipales la plaza aparece sin nombre sólo dice “plaza2”, sin embargo, Google Maps la llama Plaza Hilario Martínez.

 

 

Fuentes

Archivo de Monterrey.Actas de cabildo:25 de febrero de 1895;3 de junio de 1895;7 de octubre de 1895;23 de febrero de 1921;22 de enero de 1935;7 de febrero de 1969.Civil: Volumen 385 Expediente 18; Volumen 478 Expediente 239; Volumen 482 expediente 27; Volumen 513 Expediente 99; Volumen 586 Expediente 1; Volumen 322 Expediente 43