25/04/2018
Editoriales

HAY MÁS DETRÁS DE LO DE LAS GASOLINAS

De acuerdo a lo que informaron la SHCP y la SENER, con el adelanto de la libre importación de gasolina a partir de este mes de abril se busca construir "un mercado" que mediante el libre juego de la oferta y la demanda garantice el abasto de combustibles al país.

Al mismo tiempo, se mencionó que no se cobraría arancele o impuesto de importación a los interesados en importar gasolinas y que, además, se no tuviesen disponible las pipas, los ductos y los almacenes para gasolina podrían utilizar los de Pemex arrendándolos. Algunos analistas habían supuesto que el gobierno federal cobraría impuestos por las importaciones como una forma de hacerse de un ingreso que Pemex, por ser empresa productiva del estado, no pagaba. Dado que los impuestos de la gasolina , el IEPS y el IVA, son la base más importante de la recaudación del gobierno, se pensó que al liberar la importación de gasolina se estaría buscando un ingreso extra con el impuesto de importación. . Sin embargo, un artículo del empresario Jorge A Chávez Presas en El Universal, y un reporte de la firma Fitch Rating revelan la verdadera razón para esta liberalización de las importaciones y el "cambio de importador" de gasolinas de Pemex a los privados.

Es una "priorización" de los inversiones y recursos ante la escases de estos y la insolvencia del gobierno por lo que deciden que Pemex ya no va cumplir con la función de abastecer de unos 420 mil barriles de gasolina al dio, debido a que esa inversión ---que además le dejaba "un margen" de 1.70 pesos por litro a Pemex--, "compite" con otras inversiones dentro de los recursos cada vez más escasos de Pemex y del gobierno federal. Es decir y en pocas palabras, "se cambió el importador" por la escases generalizada de recursos en el gobierno federal, del mismo modo en que, por ejemplo, se recortaran 13,227 millones de pesos a Programas y proyectos de Inversión (PPI) en 26 estados que eliminaran 53 proyectos de ese tipo incluyendo una de la líneas del metro en la CDMX. Hay que señalar que esa rubro, el de los PPI , ya había sido recortado en un 20% en el presupuesto para el 2016 y en relación al 2015.

El cambio de importador, la supresión de 53 proyecto de obras públicas y el recorte de 132 mil mdp en el presupuesto federal la firma Fitch Rating confirmo la "calificación a la deuda de México" en un nivel positivo y "reconoció" que , a pesar de "su fuerte dependencia de los ingresos petroleros", el gobierno ha mantenido una "historia de disciplina fiscal" que avala su deuda. Es decir, que el gobierno sacrificara todo antes que suspenderlos pagos a la deuda o disminuirlos.