21/06/2018
Editoriales

Febrero 20 de 1850: muere en ciudad de México, Valentín Canalizo, único presidente de México nacido en Monterrey.

Febrero 20 de 1850: muere en ciudad de México, Valentín Canalizo, único presidente de México nacido en Monterrey. José Valentín Raimundo Canalizo Bocadillo, nació el 12 de febrero de 1794 en nuestra ciudad, hijo de Vicente Canalizo y María Josefa Bocadillo, quienes desde muy joven le enviaron a Querétaro para que hiciera carrera en la milicia apoyado por sus parientes, el general José Rafael Canalizo, y Juan Nepomuceno Canalizo, quienes le ayudaron a que ingresara al ejército como cadete de infantería en Celaya a la edad de 16 años.

En 1816 fue subteniente y para 1917, teniente, gracias a su actuación decidida en el campo de batalla contra los insurgentes y sangre fría a la hora de las ejecuciones de los condenados a la pena capital. Al lado de Iturbide, juró la Independencia de México el 2 de marzo de 1821. Se sumó al Ejército trigarante y participó en cuanta batalla fue requerido. Destacaba siempre en los combates, siendo herido en la batalla de Azcapotzalco, por lo que fue ascendido a teniente coronel. Se unió al Plan de Casa Mata en 1823 y al de Jalapa en 1829.

Su nombre ya sonaba entre los cuadros políticos y militares valiosos y por ello formó parte de la Junta que condenó a muerte al general Vicente Guerrero en 1831. Canalizo se convirtió en oponente a la revolución de 1832 que derrocó al presidente Bustamante. Y después, de 1835 a 1841 luchó ardientemente contra los liberales, uniéndose en 1842 al Plan de Huejotzingo, lo que contribuyó a establecer la dictadura del general Antonio López de Santa Anna. Así fue como se vinculó estrechamente al hombre fuerte del país en esa época, lo cual le redituó con creces sus esfuerzos, pues su “ahijado” Santa Anna –fue su padrino de bodas cuando ALSA casó con Dolores Tosta- le abrió las puertas del poder, incorporándolo a la cúpula militar que le rodeaba. Así, en un par de ocasiones Santa Anna dejó vacante la presidencia de la República para que la ocupara su gran amigo Valentín Canalizo.

Nuestro paisano llegó al poder y en su primer Gobierno hubo de recurrir a dos préstamos forzosos para toda la sociedad y promulgó el impuesto a la tenencia de perros y ventanas, pues la hacienda nacional estaba quebrada. Fue blanco de acres críticas, pero Santa Anna estaba feliz con su actuación. Durante su segunda presidencia sólo tuvo que recurrir a un préstamo forzoso. Fue presidente en 1843, y siendo derrocado por la revolución liberal en diciembre de 1844 partió al exilio. Cuando regresó en 1847, se colocó al frente del ministerio de Guerra y Marina y como jefe de la División de Oriente, en la defensa del Golfo de Veracruz durante la Guerra de invasión de Estados Unidos. En esta fallida defensa que hicieron los militares mexicanos, Canalizo fue derrotado en Cerro Gordo. En fin, se trató de un militar y político valioso. Los cargos que ocupó Canalizo fueron: Presidente de México del 4 de octubre de 1843 al 4 de junio de 1844. Después estuvo en ese sitial del 21 de septiembre de 1844 al 6 de diciembre de ese año. Fue gobernador de Puebla en 1842, y Prefecto del Distrito federal del 10 de marzo al 3 de octubre de 1843. Un poco más de dos años después de la derrota en Cerro Gordo, Veracruz, el 20 de febrero de 1850, Valentín Canalizo falleció en la Ciudad de México. La otra ocasión que estuvimos cerca de tener otro presidente nacido aqui, fue con Aarón Sáenz quien fue candidato presidencial en las elecciones de 1929, que ganó Pascual Ortiz Rubio. Porque eso de que Carlos Salinas de Gortari era de Nuevo León, fue sólo uma estrategia publicitaria, pues su padre efectivamente fue nuevoleonés, pero CSG nació en el Distrito federal.