18/12/2018
Editoriales

LA RESPUESTA DE CHINA Y RUSIA A "LOS PAPALES DE PANAMÁ"

Tanto Rusia como China respondieron a los cuentos sacados de los documentos de Panamá que acusan a sus principales líderes de corrupción. El secretario de Prensa del Presidente ruso Vladimir Putin, Dmitry Peskov, dijo el lunes 4 con relación a las invenciones que publicó el diario británico Guardian sobre los documentos de Panamá sobre Putin: "Aunque Putin no aparece en ningún lado, en base a hechos de ningún tipo, es obvio para nosotros que el principal objetivo de esa 'filtración' ha sido, y sigue siendo, nuestro Presidente, en especial en el contexto de las próximas elecciones parlamentarias y, considerando la perspectiva de largo plazo, las elecciones presidenciales dentro de dos años.

"Conocemos perfectamente bien a esta dizque comunidad periodística, y para nosotros es claro que una parte de los periodistas que forman parte de eso difícilmente se han graduado en el periodismo; hay muchos ex representantes del Departamento de Estado y de la CIA, junto con otras agencias de inteligencia", dijo Peskov, y agregó que Moscú sabe "quien financia esta organización", que sería George Soros.

En China, el diario oficial de circulación internacional Global Times publicó una editorial que dice: "Los medios occidentales ha descrito de manera poco clara como 'el dinero lavado de Putin'. La prensa occidental se ha apoderado de la interpretación cada vez que hay una filtración de documentos como esos, y Washington ha demostrado su influencia particular en ello".

La prensa occidental está repleta de reseñas donde se acusa a la prensa china de censurar los nombres de los chinos que aparecen en los documentos, incluyendo al cuñado de Xi Jinping. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hong Lei, cuando le preguntaron si el gobierno perseguiría judicialmente a los individuos nombrados, dijo simplemente: "Para esas acusaciones sin fundamento no tengo ningún comentario". La ironía es clara, dado la increíble amplitud de las medidas severas contra la corrupción que ha emprendido Xi Jinping a todos los niveles, incluso en el aparato de seguridad nacional del Jefe de Estado; en la prensa occidental se atacan esas medidas como "opresivas", mientras que en Estados Unidos no se ha puesto preso a ningún criminal de Wall Street.