10/Aug/2022
Editoriales

Las fuerzas que coexisten dentro de Morena y el paralelo con el PNR de 1929

“En 2024 habrá una revolución de la trasformación”: Adán Augusto López

 

 Se registraron cerca de 60 mil aspirantes a consejeros nacionales de Morena en todo el país. De ellos sólo unos 12 mil (220 mujeres y 200 hombres en cada estado) podrán ser votados para elegir sólo a 320 de ellos. Esto quiere decir que hubo una gran demanda de registros, lo que implica quizá, una fuerte movilización de simpatizantes y militantes, pero también la llegada de una “invasión” de grupos de otros partidos. Así que ahora, además de la militancia y las tribus de siempre, hay otros grupos y fuerzas dentro de Morena. A todos les conviene la continuidad de la IV T y su “evolución”; o la   “revolución de la transformación”,  como lo llamó Adán Augusto López, hoy en Guadalajara. No será lo mismo, pero sí la misma orientación en el nuevo gobierno que se inicie en septiembre del 2024.  En 1929, en una situación semejante, con una revolución triunfante y con una Constitución, la de 1917, como “proyecto” o programa”; las diferentes fuerzas, los caudillos, los caciques, los intelectuales, etc. que quizá no se toleraban entre sí, acudieron al llamado de Plutarco Elías Calles, el “jefe máximo de la Revolución”; para unirse en un partido cuyos principios, escrito por supuesto, garantizaban la continuidad de la revolución. Y así fue. Siguió el reparto agrario, las demandas obreras, las obras públicas, etc.  Hasta 1938, cuando después de la nacionalización del petróleo, Lázaro Cárdenas formó otro partido con el mismo fin. Ser el sustento político y de masas de la obra revolucionaria. 

 ¿Por qué funcionó el PNR?. Por lo mismo que Morena puede funcionar ahora. Para la militancia es esencial que la “evolución de la transformación” se dé;  porque es su razón de ser. Para eso están en el partido. Los ex prianistas, los cuales por su pragmatismo son un tanto indiferentes a lo que pueda venir, saben, sin embargo, y por ese mismo pragmatismo; que si Morena traiciona la “evolución de la transformación”, entonces se pierde todo desde el punto de vista electoral, que es su mayor interés;  pues de inmediato Morena sería rechazada por la población. Los ex del PRIAN, saben mejor que nadie que abrazar la causa del neoliberalismo durante 36 años, bajo las directrices  y las amenazas del salinismo y los tecnócratas;  condujo a sus partidos a la destrucción o a la insignificancia y  puso en peligro hasta  sus negocios. ¿Imaginen a Morena promoviendo la privatización del petróleo otra vez o los gasolinazos?. No ganarían ni una regiduría y tendrían el repudio popular. Las experiencias recientes en Bolivia, el propio Ecuador, Argentina, etc. demuestran que cuando se traiciona un proceso de trasformación siempre estalla un proceso de masas. 

 Las tribus llegadas del PRD saben más o menos lo mismo. Ellos, en buena parte, profesan una ideología estilo de los Partidos Comunistas Europeos de los 70s-80s mezclados con toques de socialdemocracia.  Su lucha durante décadas fue para “democratizar espacios” del poder; “construir democracia”, etc. Ya más recientemente, decidieron que la lucha tenía que ser “contra el neo liberalismo”; aunque no saben cómo o nunca elaboraron un programa o proyecto. Sus ideólogos han batallado para hacer coincidir sus creencias con lo que los libros de AMLO plantean: La recuperación del estado mexicano para luchar por la recuperación de los recursos naturales como palanca para la industrialización. El mismo proyecto que la Constitución de 1917, el cual para muchos de ellos es un proyecto “capitalista”. Pero nunca pudieron triunfar por sí mismos y se aliaron a los ex priistas o “nacionalistas del PRI”, como C. Cárdenas o el propio AMLO. Así que para ellos también es conveniente que la “evolución de la transformación” o la “revolución de las transformación” continúen. Deberían todos ponerse de acuerdo en cómo coexistir en el partido haciendo avanzar la “revolución de la trasformación”.