27/May/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Abril 23: Día del libro y los derechos de autor. Es lugar común describir la coincidencia entre las muertes de Miguel de Cervantes y William Shakespeare, lo que sirvió para determinar esta fecha. Sin embargo, opino que dedicarle un día al libro requiere de argumentos que no deriven de la casualidad.  

Creo que los libros debieran clasificarse por sus características de calidad, pues los que tratan de fantasmas y brujerías para niños son muy socorridos, mientras de entre los académicos podemos apostar a que nunca saldrá un Best Seller.

Sin embargo, se debe reconocer que la aceptación es un gran mérito, pues el público compra un libro porque le llama el tema, el título o el autor y, cuando se reúnen estos tres elementos, la venta está prácticamente hecha.  

La calidad es más que lo anteriormente descrito, pues el contenido y su narrativa son elementos básicos, así como la edición y el papel e impresión.

Ahora que los libros electrónicos van ganando la competencia, muchos de los elementos anteriores dejan de importar, y el contenido y la narrativa son concluyentes. 

La Biblia es el libro más vendido con 3 mil 900 millones de ejemplares en todas sus diferentes versiones, pero también es uno de los libros menos leídos; ni el uno por ciento de los 2 mil 400 millones de cristianos que existen lo han leído completo. 

El segundo libro más vendido es el Libro Rojo de Mao Tse Tung, con 800 millones de ejemplares, y con eso de que ningún chino se atreve a negar que lo ha leído completo, es el más leído. Y del Corán se han vendido 400 millones, desde 1957. 

Luego de estos tres (inexplicablemente no encuentro datos fidedignos de Cervantes) les siguen obras tan disímiles como los libros de Harry Potter (de magia) con 400 mill. de ejemplares vendidos; El Principito con 140 mill., El Señor de los Anillos, con 103; y el Alquimista, con 65 millones.

Es imposible calificar libros por su fama, pues las novelas, sean románticas, o históricas, dependen si fueron adaptadas para teatro o para películas. 

El Internet complicó la medición de la lectura de un país, pues hay materiales en línea que sin ser libros, tienen valor académico y cultural. Por ello ahora la UNESCO, mide el nivel de lectura de los países según el tiempo que dedica su población a leer, sin considerar desde luego las redes sociales.

En México, hasta hace pocos años, los libros más vendidos eran: 

1.- The Legend of Zelda: Hyrule, Historia. De Shigeru Miyamoto; Akira Himekawa (Ilustrador), es la temática del videojuego del mismo nombre, hecha libro.

2.- Organizaciones exponenciales: por qué las nuevas organizaciones son diez veces más eficaces, rápidas y baratas que la suya (y qué hacer al respecto) escrito por Salim Ismail; extraño libro motivacional para grupos.

3.- El fin de las bromas de Alan Moore y Brian Bolland, un libro de autoayuda

4.- Cómo atrapar una estrella. Es para niños.

5.- El manual de supervivencia del Animador. Un libro de computación, escrito por Richard Williams.

En su momento, estos libros fueron los más vendidos en México: Cien años de soledad. De Gabriel García Márquez, 2007. El Gran Gabo narra seis generaciones de la familia Buendía en la aldea de Macondo. Otro es El teorema Katherine. De John Green, escritor estadounidense que narra las dos obsesiones de Colin Singleton —el protagonista de la obra—: los anagramas y las mujeres llamadas Katherine. Otro es: Cincuenta sombras de Grey. De E. L. James, novela erótica de una trilogía que ha superado el récord de ventas de la serie Harry Potter, que vendió en 2015: 15 millones de ejemplares. Su autora Erika Leonard, narra la relación que sostiene una estudiante universitaria de literatura con el multimillonario Christian Grey. También Milena o el fémur más bello del mundo, de Jorge Zepeda, cuenta la historia de Milena, una mujer muy bella, esclava sexual desde que era muy joven. La novela Adiós a los padres, de Héctor Aguilar Camín, 2014, revela la historia de una familia y el drama que se origina del abandono. 

Hay libros preciosos escritos en otros idiomas, como la obra de los grandes de la narrativa rusa del siglo XVIII, que casi toda se consigue en español. 

 

En nuestra entidad tenemos ahora a grandes escritores, como David Toscana, Sofía Segovia y Gabriela Riveros, más otros que han destacado a nivel nacional, lo que nos permite hablar de tú a tú con las entidades que tradicionalmente tienen grandes autores.