29/Jun/2022
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Mayo 27 de 1695: Nace en Oaxaca, Oaxaca, Miguel Cabrera, quien sería un estupendo pintor barroco de talla nacional. Miguel Mateo Maldonado y Cabrera se especializó en lo que se llama “La corriente de exaltación criolla”, un grupo de estudiosos de la pintura que se enfocaron en el siglo XVIII a deslindar el arte pictórico mexicano del europeo. Destacó por sus cuadros con el tema del Milagro de la Tilma, que fue con el paso del tiempo el mayor mérito de Juan Diego Cuauhtlatoazin para ser canonizado. Se trata de la pintura de la Virgen de Guadalupe en el ayate del ahora San Juan Diego. Miguel Cabrera dedicó sus mejores años a difundir la imagen de la Virgen María en su advocación de la Virgen de Guadalupe. Para el año de 1751, Cabrera había conseguido permiso para “tocar” o examinar directamente al ayate mencionado, distinción que recibió sin haberla solicitado. En 1756 Cabrera publicó su libro “Maravilla Americana y conjunto de raras maravillas observadas con la dirección de las reglas del arte de la pintura en la prodigiosa Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de México”. Cabrera murió en 1768 y se fue feliz porque en vida ya se le daba trato como el pintor de la Virgen de Guadalupe, una gran distinción en cualquier época, pero más en los tiempos que le tocó vivir.