
Marzo 31 de 1851: aprueba Congreso del estado el decreto 112 del gobernador Agapito García Dávila, que eleva a la categoría de Villa, al Valle de San Francisco de Apodaca.
El mismo decreto también cambió de Valle de Pesquería Grande a Villa de García; de Valle de la Mota a Villa General Terán; y de Valle de la Purísima Concepción a Villa de Doctor Arroyo.
Valle es un conjunto de caseríos o aldeas bajo una misma jurisdicción con ayuntamiento, y Villa es una población mediana también con ayuntamiento. Pero una Villa tenía más derechos, como contar con una parroquia de párroco fijo, mientras en un Valle los sacerdotes eran itinerantes. Las Villas tenían su propio alguacil y jueces de primera instancia, mientras los Valles eran vigilados por el alguacil real, que dependía del gobernador, y sus alcaldes eran sólo jueces menores de conciliación.
El Municipio de Apodaca se llama así en honor al doctor Salvador Apodaca y Loreto, un tapatío que fue el séptimo obispo de Linares. Linda con los municipios de Zuazua, Guadalupe; Pesquería y San Nicolás de los Garza. Sus principales cuerpos de agua son: El río Pesquería, los arroyos de Topo Chico, Talaverna y los manantiales El Infiernillo y Charco Azul.
Sus primeros habitantes llegaron en 1593 a la Hacienda de San Francisco, que ahora ocupa el municipio, en donde había un importante ojo de agua y el gobernador Carvajal y de la Cueva concedió una merced a Gaspar Castaño de Sosa para que allí se estableciera. Dicha merced fue gestionada por Don Diego de Montemayor, el tesorero del Nuevo Reino de León y así se establecieron los primeros pobladores hasta que en 1610 Don Diego de Montemayor vendió a Jusephe de Treviño la Hacienda.
Treviño estableció una gran explotación agrícola y ganadera, iniciándose su desarrollo productivo. La Hacienda de San Francisco era considerada en sus orígenes como una Estancia por la ruta que llevaba a las minas de San Gregorio, del actual Municipio de Cerralvo.
Existe un acta de fundación con el nombre de Valle de San Francisco a partir del 1 de marzo de 1845, siendo su primer alcalde José María Flores y Gobernador Manuel María del Llano. El nombre de Apodaca se usaba extraoficialmente desde 1847. El desarrollo moderno de la actual Ciudad de Apodaca se debe a la transformación de entidad ganadera y agrícola a industrial, hecho que se aceleró en los años setenta del siglo XX con la construcción de la autopista Monterrey – Aeropuerto, que fue un detonante urbano para la cabecera municipal, cambiando la vocación de muchos predios ganaderos y agrícolas a industriales.
En 1940 se inauguró el Aeropuerto del Norte, y cuatro décadas después, en 1979, se inauguró el Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo, ambos instalados en territorio apodaquense. Después, el 26 de marzo de 1982, el Congreso del Estado declaró a Apodaca Ciudad, siendo el Municipio con el mayor número de industrias, existiendo más de 76 grandes parques industriales que albergan al menos a mil 400 empresas de clase mundial y muchas más de talla nacional.
Entre sus muchos personajes ilustres se encuentran: el educador, escritor y diplomático Moisés Sáenz Garza; el destacado maestro Jonás García; el notable médico Eusebio Guajardo; el educador y político Humberto Ramos Lozano; el ingeniero y político Noé G. Elizondo, el gran político y funcionario público César Garza Villarreal, el destacado empresario Oscar Flores, el empresario Felizardo Elizondo, así como los exalcaldes y políticos Lombardo Guajardo y Raymundo Flores Elizondo.
Personajes militares como Lino Guajardo, republicano que luchó contra los franceses, miembro de la guardia de Benito Juárez. Y los revolucionarios Absalón Lozano, Félix G. Lozano, y Crispín Treviño. Los médicos homeópatas Carlos y Enrique Montfort Díaz. Más numerosos artistas populares que son ídolos de talla nacional, como el Grupo Bronco, Los Barón de Apodaca, y muchos otros del primer nivel en los ratings nacionales.