24/Sep/2022
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Agosto 8 de 1879: Nace en Anenecuilco, Morelos; Emiliano Zapata, quien sería un destacado líder campesino, e icónico revolucionario. Desde joven fue un galán, lo que le acarreó no pocos problemas y uno de ellos le obligó a inscribirse en el Ejército en el 9º regimiento de caballería, como caballerango de Pablo Escandón, jefe del estado mayor de Porfirio Díaz. Al regresar a Morelos fue designado jefe de la junta de Ayala, y con un grupo de hombres tomó las tierras del Hospital para distribuirlas entre los campesinos. En marzo de 1911 se sumó al maderismo apoyando el Plan de San Luis, siendo designado -debido a su don de mando-, jefe del movimiento revolucionario del sur. Al caer el dictador Porfirio Díaz, Zapata tomó distancia de Madero, a quien le exigía un reparto agrario de inmediato. Zapata aceptó darle tiempo a Madero para que realizara la reforma agraria, pero un mes después, Emiliano desesperó y lanzó el plan de Ayala expropiando tierras de los terratenientes. Al morir asesinado Madero, Victoriano Huerta asumió el poder y de inmediato invitó a Zapata a que formara parte de su gobierno, pero el caudillo del sur no sólo se negó, sino que fusiló al emisario, quien era el padre del revolucionario Pascual Orozco. 

Zapata modificó el plan de Ayala para asentar que Victoriano Huerta era indigno presidente de México. Así que se sumó a Venustiano Carranza, y su plan de Guadalupe en contra de Huerta. Zapata quedó al frente del ejército revolucionario, llegando a tener en sus filas a 27 mil hombres, enfrentándose con Huerta en 1913 a quien derrotó. Luego se alió con Pancho Villa en la convención de Aguascalientes, y entrambos desconocieron al presidente Carranza y pusieron a Eulalio Gutiérrez de presidente provisional. Unidos contra Carranza, los dos grandes guerrilleros, Zapata y Villa organizaron una entrada de sus ejércitos a la Ciudad de México, pero Villa aceptó el plan de Ayala, adecuándolo a su filosofía norteña. Esto los dividió y el carrancismo con Obregón frente al ejército constitucionalista derrotó a Villa en el norte y acotó a Zapata en Morelos. Cuando Carranza envió a Juan Sarabia, Antonio I. Villarreal y a Luis Cabrera a negociar con Zapata, éste pidió la renuncia de Carranza y el reconocimiento al plan de Ayala. La respuesta de Carranza fue enviar a Obregón a perseguir a Villa, y a Pablo González Garza contra Zapata. A partir de 1918, Zapata y Villa quedaron reducidos a guerrilleros más que a revolucionarios, pues Carranza, con su ley agraria tranquilizó a las bases campesinas del sur. Y Pablo González infiltró a Jesús Guajardo en las filas zapatistas, como supuesto desertor de sus filas, terminando en una sucia ejecución del gran caudillo del sur, en la hacienda de Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919. Así murió Emiliano Zapata y nació su leyenda, que pervive subyacente en las luchas reivindicatorias de los derechos populares e indígenas en toda Latinoamérica, lo que nos llena de orgullo a los mexicanos.