24/Sep/2022
Editoriales

Marcola, el peligroso criminal, leía El Libro Vaquero

Hace un mes aproximadamente apareció en los principales medios de Brasil la noticia de que la policía federal descubrió un plan de fuga del famoso reo Marco Williams Herbas Camacho ‘Marcola’, jefe de jefes del Primer Comando de la Capital (PCC) Sao Pablo.

Este famoso capo de la droga y el crimen, está preso purgando cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad desde febrero de 2019 a donde fue trasladado junto con 21 criminales del PCC a prisiones federales en Porto Velho, estado de Rondonia, Mossoró de Rio Grande do Norte. 

Marcola es un criminal inmisericorde que a los 35 años ya había pasado en la cárcel la mitad de su vida y, en el año 2001, se fugó por un túnel, pero fue recapturado.

Se le considera uno de los más grandes criminales de la historia del gigantesco país sudamericano, y su maquiavélico plan de fuga descubierto estaba a la vista de todos, pues se fraguó durante las entrevistas que Marcola tenía con su familia y abogados, a sabiendas de que todo estaba siendo grabado.

Para descifrar el plan, se requirió además de tiempo e investigadores, varios expertos en psicología, lingüística y criminalística, pues su planteamiento no era lineal, sino variable e involucraba los nombres de diversas instituciones oficiales que en sus entrevistas utilizaba para darles a los suyos instrucciones de lo que les tocaría a ellos hacer en la fuga, con palabras que se formaban de acuerdo a las letras de las iniciales de dichas instituciones.  

Su capacidad intelectual es indudable, pues ha ‘sentado jurisprudencia’ con su exótico concepto de la ‘Post Miseria’, publicado a principios de este siglo.

Su organización criminal comienza por los reclusorios, en donde su palabra es ley, y en cada ex presidiario tiene un “hombre – bomba” que involucra a toda su favela cuando regresa a casa.

Marcola, evocando La Divina Comedia, recuerda la frase inscripta en el portal del Infierno dantesco ("Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate"), advierte a políticos y gobernantes de Brasil: “Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno".

El secreto del liderazgo de Marcola fue, además de leer 3 mil libros estando preso, el haber cambiado la vida de muchos miserables, dándoles un arma y la posibilidad de ser ricos, criminalizándose.

Desde la cárcel ordenó por teléfono una guerra a la Ciudad de Sao Pablo, y en solo tres días hubo 180 atentados en todos los barrios, motines en las 71 cárceles, paralizándose la ciudad por el miedo y la paranoia, con un saldo de 81 muertos y 90 camiones de pasajeros incendiados en tres días de guerra.

Recientemente hubo en varias ciudades mexicanas actos de terrorismo que no corresponden a las escaladas de ‘violencia orgánica’ que acostumbra el crimen organizado. 

Estados Unidos dijo que eran actos de terrorismo, y al saber de la fuerza de Marcola en Brasil, no falta quien deduzca que las órdenes se dieron en portugués y que el líder criiminal diga que ya leyó varios ejemplares de ‘El libro vaquero’…. 

Fuente: Diversos periódicos de Brasil