Nacional

El aborto en EEUU agita la frontera

CIUDAD DE MEXICO  - Farmacias y hospitales de algunas ciudades de la frontera de México con Estados Unidos se preparan para recibir en breve avalanchas de mujeres en busca de píldoras para abortar o practicarse operaciones quirúrgicas para interrumpir su embarazo.

Esta situación es contemplada por expertos y activistas en caso de que la Corte Suprema de Estados Unidos elimine, como se prevé, la protección constitucional al aborto, de acuerdo con activistas en defensa de los derechos de las mujeres.

Algunas ciudades mexicanas ya han sido en el pasado una opción segura para estadounidenses que no desean llevar a su fin su proceso de gravidez, pero ahora las cosas podrían adquirir proporciones mayúsculas, según prevén las organizaciones civiles.

No todas las ciudades de la frontera norte están en posibilidad de ofrecer operaciones para interrumpir el embarazo, porque sólo los estados de Baja California y Sinaloa (noroeste) y Coahuila (noreste), cuentan con legislaciones para practicarlas, pero con límites hasta las 12 semanas de gestación.

En cambio, los estados de Chihuahua (norte), Tamaulipas y Nuevo León (noreste) no cuentan con esta protección legal.

Sin embargo, las urbes limítrofes de diversos estados de México ofrecen fármacos como el llamado "misoprostol" a la venta sin restricción, pero en clínicas privadas y públicas donde está permitido el aborto se entregan en forma gratuita, mientras que en Texas sólo puede ser recetado por un médico en las primeras 7 semanas de gestación.

El grupo de defensa Las Libres, con sede en la central ciudad de Guanajuato, forma parte de una red que ayuda a las personas de ambos lados de la frontera a acceder a las píldoras antiaborto. Vero Cruz, coordinadora de defensa de Las Libres, señaló que las estadounidenses "técnicamente pueden obtener abortos quirúrgicos en clínicas públicas de ciertos estados mexicanos de forma gratuita".

Normalmente, "las mujeres que cruzan a México vienen a Monterrey (Nuevo León) y Tijuana (Baja California), entre otras, para abortar con medicamentos", sostuvo.

Cruz señaló que "las clínicas privadas como las públicas en las ciudades fronterizas de México estaban planeando una afluencia de estadounidenses".

En el pasado, antes que la Suprema Corte de Canadá legalizara el aborto en 1988, había un flujo incesante de personas de ese país hacia Estados Unidos para obtener un aborto ya sea quirúrgico o por medio de píldoras.

Ahora, la tendencia parece revertirse, tanto de Estados Unidos hacia Canadá como hacia México.

Hace más de una semana se filtró un borrador de un veredicto del máximo tribunal estadounidenses a favor de anular el caso Roe vs. Wade, que reestablece la prohibición del aborto en Estados Unidos después de las 12 semanas de embarazo y deja en manos de las autoridades de los estados la decisión de eliminarla o mantenerla.

Texas, que limita con varios estados mexicanos, sería uno de los 26 estados que se prevé establecerán restricciones al aborto.

El diario estadounidense The Texas Tribune señaló que "si termina la protección al aborto en Estados Unidos, más texanos podrán ir a México en busca de medicamentos".

Según las ONGs, de todas maneras, los beneficios de la cercanía con México y Canadá no estarán al alcance sino de una pequeña minoría de mujeres blancas y ricas, pero no de las más pobres, en su mayoría afroamericanas, latinas e indígenas.

Por ejemplo, las mujeres indocumentadas, en su mayoría latinas, no pueden salir de Estados Unidos por la falta de papeles migratorios y tendrían que hacerlo clandestinamente, pero el retorno sería demasiado complicado.

En 2021, la Suprema Corte de Justicia de México declaró inconstitucional la penalización del aborto, aunque la medida no se ha aprobado en 7 de los 31 estados del país (Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Baja California, Colima, Sonora y Coahuila) y la capital, el primero en aprobarlo en 2007.