29/Mar/2020
Editoriales

Las cartas de recomendación deben ser abiertas

 

En 1839, un joven poeta y músico alemán intentaba abrirse camino en Francia. Como pudo, llegó a París con una carta de recomendación para el conocido compositor del mismo origen Giacomo Meyerbeer (1791-1864). Este lo recibió y como respuesta le dio otra carta de recomendación cerrada para el director de ópera León Piller. Esa carta decía: “Querido amigo, deshazte como puedas de este imbécil” aquel imbécil se llamaba Richard Wagner