21/11/2018
Editoriales

Rusia documenta crímenes del colonialismo británico ahora y en la historia

Prepárense, le dijo la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso y connotada diplomática, Maria Zakharova, a los periodistas presentes en su informe semanal este jueves. Vamos a hablar sobre las órdenes de Estado para hacer asesinatos en masa; vamos a hablar sobre la historia de Gran Bretaña, como una de las peores potencias coloniales de todos los tiempos. Parece ser que los diplomáticos británicos no conocen su propia historia, y ya es hora, que desde esta tribuna, llenemos ese vacío de conocimiento, dijo Zakharova.

 Durante la hora que siguió, Zakharova repasó caso por caso de la historia de los asesinatos en masa cometidos por el imperio británico, envenenamientos, saqueos, y mentiras en contra de los pueblos de todo el mundo, citando documentos, en muchos casos de los mismos archivos británicos, sobre los “logros morales” detestables del imperio británico.

 El informe se transmitió en vivo con una accidentada traducción simultanea, y está disponible en YouTube. Aquí vamos a resumir las partes decisivas de su presentación, para el provecho de los patriotas de todas las naciones del mundo (incluyendo el Reino Unido), que también entienden que la civilización humana exige que el imperio británico sea eliminado de una vez por todas.

 Zakharova comenzó con el caso de India. El historiador estadounidense, Will Durant, escribió en 1930 que la tortura deliberada de Gran Bretaña a India por 150 años se puede considerar como el crimen más horrible en la historia de la humanidad, recalcó. Shashi Tharoor, de India, autor de Infamous Empire (El imperio infame), recabó documentación de este crimen, el cual señaló el primer ministro de India, Narenda Modi el 24 de julio del 2015, refleja lo que todo patriota indio conoce, añadió Zakharova. Tharoor hace una reseña de la desindustrialización y el saqueo de India por los británicos, así como la muerte por hambruna de 15 a 29 millones de personas, 4 millones en Bengal solamente, bajo el régimen de uno de los más crueles primeros ministros del siglo 20, Winston Churchill. Zakharova citó la declaración de Churchil: “Yo detesto a los indios. Son un pueblo bestial con una religión bestial”. Luego relató las ejecuciones de indios fusilados con cañones; la masacre del infame 13 de abril de 1919, cuando 50 soldados hicieron fuego contra civiles desarmados en el centro de la ciudad, asesinando alrededor de 1,000 personas.

 Le siguió África. Trece millones de africanos fueron sacados del continente como esclavos, pero se sabe que de 3 a 4 veces más esa cantidad de africanos fueron asesinados, con un total de víctimas de entre 50 a 52 millones de personas.

 Zakharova le recordó a los periodistas que el filósofo británico, John Locke, redactó la constitución para los estados esclavistas Confederados de Estados Unidos, e invirtió todos sus ahorros en este proyecto.

 Los británicos establecieron campos de concentración en la Guerra de los Bóer (conflicto entre el Reino Unido y los fundadores de las repúblicas independientes del Estado Libre de Orange y la República Sudafricana, en el nordeste de Sudáfrica), para cualquiera que se pensara podría ser simpatizante de los rebeldes bóer en contra del régimen británico. Sus casas eran incendiadas y su ganado y cultivos destruidos; luego separaban a los hombres de las mujeres y los niños, y los sacaban del país para enviarlos a Ceilán e India. Cuando se dio a conocer la existencia de los campos de concentración, lord Kitchener [uno de los creadores de la geopolítica] alegó que los campos estaban diseñados para dar “seguridad” a la población civil, y los calificó de lugares de salvación, informó Zakharova.

 ¿Acaso no es esto igual que los Cascos Blancos de hoy? Preguntó ella. Encuentran terroristas y los llaman “cascos blancos”, y los utilizan para hacer provocaciones “para salvar a la población”. Han pasado muchos años, pero nada a cambiado.

 En Australia, los británicos mataron entre 90 y 95% de la población indígena durante la ocupación. Y esa no es nuestra apreciación; a los colonos ingleses se les daba compensaciones por cada persona que asesinaran, señaló.

 Luego regresó a África: En la década de 1870, los británicos impusieron un genocidio a la población zulú en la Colonia del Cabo, y de 1954 a 1961, en contra de los pueblo Kikuyu en Kenia, “en donde como represalia por el asesinato de 32 colonos blancos, las autoridades británicas exterminaron a 300,000 miembros del pueblo Kikuyu, y llevaron a otros 1 y medio millones de personas a campos de concentración”.

  Debemos recordar las famosas Guerras de Opio, durante las cuales Londres estaba envenenando a la población china con opio.