18/Aug/2019
Editoriales

La fama

Es entendible que algunas personas excepcionales vivan de su fama. Artistas y políticos son ejemplos claros pues su carrera depende de ella. Pero hay quienes hacen hasta lo imposible por ser famosos sin requerirlo más que en su ego interno.                                                

Siempre ha existido la fama, el prestigio y su contrario, la fruslería y el desprestigio. Sin embargo, desde que tenemos conciencia del “homo videns” se ha incrementado la importancia social de lo que aparece en las pantallas electrónicas. Eso sin considerar que, desde la antigüedad, Píndaro sostenía que eran más importantes sus versos que inmortalizan la obra de sus héroes que esos héroes mismos, que sin sus versos morirían y se perderían. Pensándolo bien, la fama era para el ahora y para siempre.