05/May/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 Febrero 3 de 1854: recibe el escritor potosino Francisco González Bocanegra el premio por haber compuesto la letra del Himno Nacional Mexicano. Esto sucedió al término del concurso lanzado por el presidente Antonio López de Santa Anna, mediante el Ministerio de Fomento, Colonización Industria y Comercio, cuyo titular era Miguel Lerdo de Tejada, para que el país tuviera ese instrumento de unidad nacional. González Bocanegra no tenía intenciones de participar en el certamen público, pero resulta que su novia Guadalupe González del Pino y Villalpando se lo pidió, pues sabía de sus dotes poéticos.

FGB no aceptaba en primera instancia, así que ella con engaños le dejó encerrado en una habitación bajo llave y no lo dejó salir sino hasta que tuviese listo el texto para el concurso. Esto sucedió hasta las 6 de la tarde del penúltimo día previo al cierre de la convocatoria y el Jurado, al leerlo, se impactó con su trabajo. Este cuerpo colegiado que calificó los trabajos presentados era integrado por literatos y críticos reconocidos, como José Bernardo Couto, Manuel Carpio, y José Joaquín Pesado, mismos que llevaron su fallo a su Alteza Serenísima Santa Anna, quien accedió a que se entregara el premio. Esta vinculación de Santa Anna y el Himno Nacional Mexicano, hizo que estuviese congelado por años y fue hasta 1943 cuando se oficializó en el México moderno, no sin antes mutilarlo para que no quedase huella en su texto del innombrable personaje que fue ¡once veces! Presidente de México. Desde entonces, el Himno Nacional Mexicano es nuestro fiel compañero en las ceremonias cívicas y militares. Todos los mexicanos sentimos gran emoción al escucharlo…