13/11/2018
Internacional

El “monstruo” Florence devasta Carolina del Norte y tifón Mangkhut ataca las Filipinas

 

El huracán Florence tocó tierra como huracán de categoría 1 en Wrightsville Beach, a pocos kilómetros al este de Wilmington, cerca del límite con Carolina del Sur. En esa zona no había más que casas abandonadas en ese momento, con ventanas reforzadas con pliegos de madera.

 La marea alta engendrada por Florence y la posibilidad de que arroje entre 30 centímetros y un metro (entre un pie y tres pies y medio) de lluvia son consideradas peores amenazas que sus vientos, que habían disminuido después de ascender a 225 km/h (140 mph), lo que la hizo un huracán de categoría

 Los meteorólogos vaticinaron más inundaciones hacia al oeste en los próximos días a medida que el meteoro sigue avanzando tierra adentro.

  “Florence es despiadado, un monstruo que no quiere irse”.

 El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, advirtió que el huracán "está causando estragos" en la costa y que podría incluso borrar del mapa a comunidades enteras a medida que "tarda días en su avance violento sobre nuestro estado". Calificó el suceso como algo que ocurre una vez cada mil años.

 El huracán Florence es potente, lento y despiadado. Es un monstruo al que nadie invitó y que no quiere irse.

 Por el momento no se informó de víctimas fatales.

 

AFECTA TIFON MANGKHUT A LAS FILIPINAS

 

Miles de personas huyeron de sus casas en Filipinas ante la inminente llegada de un supertifón con ráfagas de hasta 255 kilómetros por hora, que amenaza con lluvias torrenciales.

 Mangkhut, esperado en las próximas 24 horas, es el tifón más violento de los que han afectado al país en lo que va de año. En las zonas costeras del norte del archipiélago, región habitualmente golpeada por desastres naturales, miles ya abandonaron sus casas.

 Los habitantes de Luzón, la principal isla de Filipinas, donde viven millones de personas, cubrían sus ventanas y reforzaban sus tejados, para evitar que los arranque la tormenta.

 Las lluvias van a ser fuertes y el viento no será ninguna broma, declaró a la AFP Michael Conag, portavoz de defensa civil local.

 "Puede haber olas equivalentes a un edificio de cuatro pisos, y muchas casas pueden quedar destruidas, sobre todo las construcciones más frágiles, que son las más frecuentes en estas zonas costeras", explicó.

 Una lluvia muy fuerte empezaba ya a golpear la punta noreste de Luzón, barrida además por intensos vientos, aunque de momento sin causar daños mayores.

 Al menos cuatro millones de personas están en la trayectoria directa de Mangkhut, que luego se dirigirá hacia el sur de China, incluido el territorio semiautónomo de Hong Kong.

 

"Demasiado miedo"

 

"Estamos muy asustados. Dicen que el tifón es muy violento" afirma Delaila Pasion, que abandonó su vivienda. "Teníamos demasiado miedo para quedarnos".

 En las últimas lluvias del monzón nuestra casa quedó destruida a medias. Quiero que mis nietos estén a salvo, dice.

 Las autoridades temen particularmente las inundaciones y los deslizamientos de terreno.

 Los pequeños pueblos de pescadores son muy vulnerables también a los vientos violentos y a las enormes olas que se abaten sobre la costa.

 El archipiélago filipino es golpeado cada año por una veintena de tifones, que causan centenares de muertos y agravan la pobreza de millones de personas.

  Haiyan, uno de los tifones más violentos en haber tocado tierra, azotó las islas del centro de Filipinas en noviembre de 2013, con vientos de más de 315 km/h.

Inmensas olas similares a las de un tsunami arrasaron todo a su paso. La catástrofe causó más de 7.350 muertos o desaparecidos, y cuatro millones de personas quedaron privadas de sus viviendas.

 La agencia meteorológica filipina indicó que Mangkhut es de momento la tormenta tropical más violenta del año, con vientos de 205 km/h y ráfagas de hasta 255 km/h.

 

Alerta en Hong Kong

 

El observatorio meteorológico de la ex colonia británica de Hong Kong exhortó por su lado a la prudencia, y explicó que la tormenta constituye una "amenaza considerable".

 Los servicios meteorológicos de Taiwán predijeron que la tormenta llegaría a la isla el sábado, dejando fuertes lluvias en el sur y el este del territorio, pero consideró poco probable que vaya a ser directamente golpeado.