21/01/2018
Editoriales

¿Y LA CRUCIFIXION DE MEXICO TENDRA RESURRECCION’

Durante el porfiriato se decía; "Pobre de México tan lejos de dios y tan cerca de los Estados Unidos", y hoy es más verdad que nunca antes, sobre todo a partir del TLCAN en 1994 estamos completamente atados a la potencia que desde el asesinato de JFK en 1963, sepulto la tradición de Roosevelt y se hunde en un depresión y una bancarrota financiera en la que arrastra con ella a sus aliados en Europa y a todo el mundo bajo su dominio y lanza constantes provocaciones de guerra contra los países disidentes que buscan una salida y escape a esa depresión y esa hecatombe financiera como son los miembros del BRICS, especialmente China y Rusia.

Esas provocaciones pueden fácilmente desembocar en una guerra termonuclear, calculada por los ideólogos de Londres como y una forma de reducir la población del mundo de acuerdo a las consignas de Malthus. Por si fuera poco, Barak Obama u su pandilla en el departamento de estado y la CIA llevan a cabo "revoluciones de colores" contra los gobiernos que en sud América han unido sus esfuerzos al BRICS buscando también una escapatoria el actual colapso, como es el caso de DIlma en Brasil, los Kirchner en Argentina , Maduro en Venezuela etc. México se hunde junto con los Estados Unidos gobernado por una elite que padece la misma enfermedad que las elites norteamericanas, una enfermedad mental que adquirieron en Harvard o en Yale o en su franquicia del ITAM, los Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto; enfermedad que en EU empezó con el "Trumanismo" y en México con el "Alemanismo" , y su versión posterior el "Salinismo".

El nacionalismo mexicano, en la tradición de Lázaro Cárdenas, solo le queda un activo; Andrés Manuel López Obrador. Un líder extraordinariamente carismático y hábil con espíritu de "peleador callejero" (Street Fighter) y una enorme popularidad (CONTINUARA)