21/Jul/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Octubre 29 de 1995: firman los sectores obrero, campesino y empresarial el Nuevo Acuerdo de Concertación denominado Alianza para la Recuperación Económica. Desde el mes de marzo anterior había un delicado ambiente económico, pues el día 17 de ese mes, a instancias del presidente Ernesto Zedillo, se había incrementado el IVA, y aprobado las modificaciones a la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional para que el sector privado invirtiera en el gas natural; además el 24 de mayo los seis Bancos más grandes de México reportaron pérdidas cuantiosas, y el 3 de agosto cerraron sus puertas 8 mil 037 industrias y comercios en el país. Ya se veían síntomas parecidos a la reciente crisis del llamado ‘Error de Diciembre’ del año anterior, pues el 25 de septiembre se vino un alza en la tasa de interés de Cetes al 33.97% que, pudo ser el inicio de un proceso inflacionario, pero había sido una medida calculada para evitar la fuga de capitales, y el dólar llegó a valer 6.38 nuevos pesos. 

Este acuerdo era obligado a firmarlo porque el dañino ‘Efecto Tequila’ había hecho en 1994 un grave daño a la economía mundial. En ese momento de crisis, el presidente Clinton autorizó un préstamos emergente a México  de un monto hasta por 20 mil millones de dólares. 

En esta fecha de octubre de 1995 el Banco de México inyectó 200 millones de dólares al mercado cambiario para sostener el tipo de cambio, así que era indispensable que se detuvieran los efectos del ‘error de diciembre’ y Zedillo consiguió el apoyo de los factores de la producción por medio del nuevo Acuerdo Económico que hoy recordamos.

En el fondo del problema había el deseo de Zedillo de exhibir las fallas del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, algo que fue evidente pero que, sin embargo, hubo de rectificar, pues el futuro inmediato de la economía estaba cerca del precipicio de nuevo, y ahora ya no podría culpar a su antecesor. Qué lástima que a las soluciones de política económica nacionales se antepongan las filias y las fobias de quienes conducen las riendas de nuestro país.