03/Mar/2024
Editoriales

Abril 17 de 1839: nace en Lampazos, José Francisco Naranjo de la Garza, quien sería un militar destacado.

Abril 17 de 1839: nace en Lampazos, José Francisco Naranjo de la Garza, quien serí­a un militar destacado. Destaca desde joven por su habilidad en las armas respondiendo a los ataques de los indios bárbaros, a las órdenes del también lampacense Santiago Vidaurri.

Sus actos bélicos son ponderados por militares nacionales y extranjeros, cuando participa tanto en la Guerra de Reforma a favor de los liberales , como en la invasión francesa, a favor de la República. En las tomas de Monterrey (23 de marzo de 1855) y de Saltillo (23 de julio de 1855) contra Francisco Gí¼itián, participa bajo las órdenes del general de generales Juan Zuazua, otro militar lampacense famoso.

Tiene una notable participación durante la intervención francesa, y especialmente en el sitio de Puebla, ya como comandante de escuadrón, bajo las órdenes del general Jesús González Ortega en contra del mariscal francés, Frederic Forey. Al caer Puebla es preso pero consigue escapar, por lo que continúa enfrentando a los franceses en diversos escenarios, como en el Arroyo de Tí­o Dí­az en Coahuila, contra Jeanningros en Angostura, en Paso de las Cabras y en Matamoros contra Tomás Mejí­a.

En Santa Isabel, cercano a Parras, lucha en contra de Briand y es herido, pero sigue luchando por lo que es distinguido con el grado de general de brigada. Su presencia en las más importantes batallas durante la intervención francesa es contundente hasta la batalla del Cimatorio donde se alza con la victoria la República mexicana en Querétaro. Después, identificado con el general Porfirio Dí­az, participa con diversas acciones militares a favor del Plan de la Noria y después Tuxtepec, participando entre otras, en la batalla de Icamole.

El 27 de febrero de 1882 fue ascendido a General de División, y designado Ministro de Guerra y Marina de la república mexicana, con el presidente Manuel González. Se retira del ejército en 1887 y muere en la ciudad de México en 1908. Sus restos descansan en la Explanada de los Héroes de la Gran Plaza de Monterrey.