13/Apr/2024
Editoriales

LA CONSTITUCIÓN DE 1917 Y SUS MALQUERIENTES

La lucha anti colonial y los Neo Porfiristas

 

Como lo explicó hoy, 5 de febrero, el presidente AMLO; las 492 reformas que realizaron los gobiernos de los presidentes  Miguel de la Madrid hasta el de Enrique Peña Nieto (1982-2018), buscaban solo “ajustar el marco legal”,  para facilitar el saqueo y el despojo de la nación; restableciendo los principio del porfirismo y eliminando todo el contenido anti colonial que en mayor o menor grado inyectaron los Sentimientos de la Nación y la Constitución de Apatzingán(1812-1814)  ---documentos con fuerte influencia de la Revolución Americana (1776-1792)--; la Constitución de 1857 y la Constitución de 1917.   Una misma aspiración conecta a estas Constituciones: La de que México sea un país  libre y soberano, que su fuerza de trabajo dejara atrás  la servidumbre y la esclavitud y  tuviera derecho a la educación y la cultura y que la nación  tuviera también soberanía sobre sus recursos y territorio. En la Constitución de 1917 se hace más ancha y más precisa esta aspiración al formularse los Artículos 27, 123 y 3ro, que reorientan las leyes de esta misma en busca de una proyecto de industrialización que le diera libertad  no sólo política a la nación, sino además económica; es decir, que pudiese producir por sí misma los bienes necesarios para su sobrevivencia y prosperidad sin depender de ninguna nación ajena para ello. 

 

  Por esta razón, las figuras del porfiriato que sobrevivieran a este con sus enormes fortunas, aliados a redes sinarquistas y nazis de los años 30s;  fundaron al PAN y le dieron esta tarea a Manuel Gómez Morín, un empleado de Luis Montes de Oca (ministro de Hacienda del maximato callista y uno de los sobrevinientes del porfirismo),  quien se desempeñaba en la Banco de México como promotor del “libre mercado” y otros políticas “pro empresariales” antes de ser sacado del juego por Alberto J. Pani después del nefasto “Plan Calles” de 1932, que eliminó la creación de moneda nacional y entregó las reservas de oro a los banqueros de Nueva York.  El PAN fue fundado en 1939 y, 7 años después, la Asociación  Mexicana  de la Cultura, liderada por Raúl Bailleres, Carlos Truyet y el propio Luis Montes de Oca y otros banqueros, fundaron el ITAM, el organismo encargado de difundir la “doctrina austriaca de economía”, más o menos las acciones destructivas que hoy vemos implementar en Argentina a Javier Milei --,  que buscan la desaparición del estado mexicano y al documento que lo sustenta: La Constitución de 1917.  El ITAM se propuso desde sus inicios “crear una generación de cuadros” partidarios de la “libertad económica” que fueran penetrando en las instituciones públicas para, desde ahí, desmantelar al estado mexicano.  Ese asalto al poder y a las instituciones lo iniciaron en el gobierno del presidente Luis Echeverría, cuando, a base de presiones, lo obligaron  formar una oficina de planeación de la Presidencia de la República, disque para vigilar el crecimiento de la inflación asociada, decían, al gasto público. Esta oficina, después Secretaria de la Presidencia, fue infiltrada por Francisco Gil Díaz, el jefe de los itamistas, quien además mantenía su inscripción en la Universidad de Chicago, viajando a ella cada semana; el propio Pedro Aspe y otros como Guillermo Ortiz. Después  de eso, todos ellos ocuparon, junto con otros más jóvenes egresados del ITAM como Luis Videgaray, Agustín Cartens, Federico Reyes Heroles, José Antonio Meade las diversas secretarías de los gobiernos como la de Hacienda, la de Programación y Presupuesto, la dirección de Pemex etc. y, por supuesto, la del Banco de México. Desde ahí, y al no encontrar resistencia entre la militancia del PRI, pudieron prescribir e impulsar todas las reformas del periodo neo liberal.  Hasta que, en 2013, lograron lo que añoraban Bailleres y Montes de Oca, abolir técnicamente, mediante otras reformas constitucionales, la misma Constitución de 1917.  Cuando hoy, el magistrado de la SCJN;  Alberto Pérez Dayán, afirma que esa Corte existe para “defender la Constitución” que está “por encima de los demás poderes”, se refiere a esa Constitución post reformas de 2013, que ya era otra cosa diferente a la del 2017 y ponía, en el caso de la Industria Eléctrica, por ejemplo; al mercado y sus leyes o el “libre mercado”, por encima de los intereses de la nación y “ el constante mejoramiento material y moral del pueblo como lo exige la de 1917. ” Así que, lo que tenemos es la lucha, no terminada aún, entre el proyecto soberano y de industrialización, y al viejo colonialismo de saqueo y despojo, de la colonia española y el porfiriato, el régimen en que México fue sometido al imperio británico y sus socios en Nueva York, en la “era Victoriana” del Imperio Britanico que inventó la recetas del “Liberalismo clásico” de Adam Smith y sus cuates  de la Compañía de la Indias Orientales, para dejar indefensas a las naciones ante su despojo.