13/Apr/2024
Editoriales

Enero 12 de 1876: Nace en Monterrey, Pablo A. de la Garza y Gutiérrez, quien sería revolucionario, gobernador del estado y Procurador General de la República.

Enero 12 de 1876: Nace en Monterrey, Pablo A. de la Garza y Gutiérrez, quien serí­a revolucionario, gobernador del estado y Procurador General de la República. Hijo de Albino de la Garza y Leocadia Gutiérrez, estudia en la Escuela de Jurisprudencia de Nuevo León y se gradúa de abogado en el año de 1900.

Se desempeña como Juez de Letras en Sabinas Hidalgo, de donde parte a Sonora pues le nombran asesor de la 1ª. Zona militar, iniciando así­ una carrera en el área jurí­dica de la milicia, y posteriormente es nombrado juez en las ciudades de Guadalajara y Veracruz, lugar este último en donde lo nombran poco tiempo después, fiscal estatal de la plaza militar. Regresa a Monterrey en 1909 con el grado de coronel y agente del ministerio público militar. Se suma en 1913 a la corriente polí­tico-militar del constitucionalismo que encabezaba Venustiano Carranza tras la decena trágica, y se pone a las órdenes del general nuevoleonés Pablo González Garza en su campaña por el noreste del paí­s.

En 1914 es nombrado general y jefe de la 9ª Brigada del Ejército del Noreste. Es gobernador de Guanajuato cuando se presenta una coyuntura debido a la caí­da de Victoriano Huerta, y continúa apoyando con lealtad a Carranza, en especial cuando se le vienen los problemas al interior del movimiento revolucionario con la dupla Villa - Zapata. Y esto se convirtió en la diferencia con otros aspirantes, valiéndole para ser gobernador de Nuevo León, sustituyendo a su compañero Ildefonso Vásquez, de junio 8 de 1915 a marzo 24 de 1917.

Cuando intentó completar su cuatrienio del ciclo gubernamental, compite y es derrotado por Nicéforo Zambrano y desde el centro se decide sacarlo del estado nombrándolo Procurador General de la república de 1918 a 1919. En aquellos tiempos revolucionarios todo era posible, así­ que al uní­sono de ser Procurador General de la República, era jefe militar de la pení­nsula de Yucatán, comprendiendo los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Al salir de la Procuradurí­a, se inscribe de nuevo como candidato a gobernador de Nuevo León y es derrotado ahora por José E. Santos, quien gobierna de 4 de octubre de 1919 a 10 de mayo de 1920. Cuando Adolfo de la Huerta triunfa con el Plan de Agua Prieta en contra de Venustiano Carranza, De la Garza renuncia a sus cargos y sale exiliado a Estados Unidos, regresando hasta 1925 y muere en nuestra ciudad el 11 de agosto de 1932.

No fue un militar de muchas batallas, aunque su presencia en ellas no era ajena, pero su fuerte era la polí­tica militar que le permitió llegar a la gubernatura de Guanajuato, Nuevo León y a la Procuradurí­a General de la República. En su honor, el cabildo de Monterrey bautizó con su nombre una importante avenida del oriente de la ciudad.