13/Apr/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Febrero 17 de 1851: Expide el Congreso del estado el decreto número 104 que erige  al Rancho Huizachal de los Canales, en la Villa de Parás, en honor a José María Parás, quien fuera el primer gobernador constitucional de Nuevo León, que cumplía ese día el primer año de haber muerto. Como antecedente, los primeros pobladores de esta Villa la llamaban Jesús, María y José de los Dulces Nombres.

 El actual municipio de Parás linda al norte y al este con Tamaulipas, al sur con Agualeguas, y al poniente con Vallecillo, siendo una tierra próspera por la ganadería.

 Esta bella región del estado estuvo poblada antiguamente por nómadas cazadores y recolectores que recorrían los ríos Bravo, Sabinas y el Álamo, y se adentraban en los lomeríos de la Sierra Madre Oriental. A esa movilidad se debe que se hayan encontrado indicios de esas tribus en sitios muy distantes de Parás. Estos indígenas agrupados en tribus, se respetaban entre ellos y sólo peleaban en caso de ser atacados. 

 Su desarrollo era superior a los naturales de otras regiones, pues sabían determinar las estaciones del tiempo, escribían jeroglíficos y realizaban pinturas rupestres, como por ejemplo, las del ‘Frontón de Piedras Pintas’ ubicado a unos 30 kilómetros de la cabecera municipal de Parás.  

 

  Entre los personajes más destacados oriundos de Parás, se encuentran: Prof. y general Baltazar Chapa, quien participó en muchas batallas durante la revolución, y llegó a ser general brigadier. General Irineo Villarreal, también revolucionario que terminó fusilado por militar en el escobarismo. General Pablo González Moya, revolucionario que fue fusilado en Mier, Tamaulipas. Juan García Treviño quien era secretario del ayuntamiento en 1914 cuando un grupo de revolucionarios entró al pueblo y quemó el archivo municipal, pero Juan García logró rescatar íntegro el acta de fundación de Parás, Nuevo León.