01/Mar/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Noviembre 26 de 1919: muere fusilado en Chihuahua, el general y ex gobernador de Nuevo León Felipe de Jesús Ángeles Ramírez. El también revolucionario Felipe Ángeles nació el 13 de junio de 1869 en Zacualtipán, Hidalgo, siendo hijo natural del coronel Felipe Ángeles Melo, quien participó en las batallas contras los dos ejércitos invasores: el norteamericano en 1848 y el francés en 1862. Como consecuencia de la participación militar nacionalista de su padre, a los 14 años recibió una beca del gobierno porfirista para estudiar en el Colegio Militar. Compañero de generación de Victoriano Huerta y Rafael Eguía, egresó con honores y el grado de teniente de ingenieros. Respetado porque desde joven daba clases en el propio colegio militar y en la escuela Nacional Preparatoria así como en la Escuela de Tiro, llegando a ser su director. Le enviaron a Estados Unidos a estudiar artillería, y fue distinguido con la orden de la Legión de Honor, por méritos en sus estudios. Cuando se cometieron injusticias con los yaquis de Sonora, Ángeles alzó la voz protestando y fue enviado a Francia en comisión para acallarlo. Regresó y durante el breve periodo presidencial de Francisco I. Madero fue nombrado director del Colegio Militar y ascendido a General Brigadier. Lo enviaron a Morelos para combatir a Zapata y cuando sobreviene la Decena Trágica, el presidente Madero fue personalmente a buscarle para solicitar su apoyo por lo que es aprehendido junto a Madero y Pino Suárez por su ex compañero del colegio, Victoriano Huerta, pero no es ejecutado como ellos, debido a su arraigo entre las tropas del ejército, así que Huerta decidió enviarlo de nuevo al extranjero en una comisión inventada ex profeso para desterrarlo dado su “peligroso liderazgo”. En 1913 regresó sin permiso al país a incorporarse al jefe revolucionario Venustiano Carranza y su ejército constitucionalista, siendo nombrado Secretario de Guerra cuando Carranza llegó a la Presidencia, sólo que algunos generales revolucionarios como Álvaro Obregón lo vetaron. 

 

  Así se fue con Pancho Villa quien lo hizo comandante de artillería de la División del Norte y su representante ante la histórica Convención de Aguascalientes. Ya desde esa posición pudo mostrar sus amplias capacidades estratégicas y militares destacando por su oficio e inteligencia, dándole grandes triunfos a Villa. Fue, designado por Francisco Villa, Gobernador de Nuevo León por sólo un mes, de 15 de enero a 15 de febrero de 1915, entregándole el poder a Raúl Madero González. Pero como todo lo que sube termina bajando, comenzaron a llegar las derrotas militares y Ángeles decidió irse a Estados Unidos, desde donde siguió atacando a Carranza (con quien terminó al final de su carrera con fuertes pendencias) por conducto de artículos periodísticos. Regresó a México en diciembre de 1918 con el llamado Plan de Río Florido que fracasó intentando unificar a los villistas, es traicionado y detenido. Murió fusilado en Chihuahua, no sin antes declarar en su juicio sumario: "Mi muerte hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza las buenas causas". Felipe Ángeles es considerado el militar más preparado de todos los que participaron en la Revolución Mexicana, y su estirpe sigue presente en el Ejército Nacional. En su honor el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México lleva su nombre.