21/Jun/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Marzo 22 de 1963: inaugura Leopoldo González Sáenz, alcalde de Monterrey, una sucursal del Nacional Monte de Piedad, domiciliada en nuestra Ciudad, capital del Estado de Nuevo León. El gobernador Eduardo Livas Villarreal no pudo asistir debido a que estaba fuera de la Ciudad, y González Sáenz decidió llevar la batuta frente a los funcionarios federales que vinieron a la ceremonia de apertura. Esta sucursal de la institución nacional dedicada a apoyar con préstamos de bajos intereses a quienes lo requieren, viene dando servicio en la Ciudad de México desde 1775, cuando la fundó Don Pedro Romero de Terreros, con el permiso de Su Majestad Carlos III. Ciertamente hubo críticas locales cuando se supo del inicio de las actividades de esta casa de empeño, debido a que la filosofía económica de los primeros empresarios locales se basaba en que el capital se acrecienta en base al trabajo y al ahorro, lo cual choca con el concepto de fomentar el número de pignorantes que dejan en prenda algún objeto de valor para salvar sus compromisos económicos a corto plazo. Sin embargo, son miles los nuevoleoneses que han hecho uso de los servicios del Nacional Monte de Piedad, que ahora tiene varias sucursales, en las cuales se puede empeñar desde una joya hasta un automóvil. Además, a partir de los años ochenta, la mentalidad de lo regiomontanos cambió para convertirse en partidarios del crédito, dejando atrás la filosofía tradicional del trabajo, el esfuerzo y el ahorro. Así que al Nacional Monte de Piedad, no le fue nada mal a partir de esa fecha… y a los pignorantes les saca de algún aprieto inaplazable.