05/Mar/2024
Editoriales

Mayo 29 de 1928: muere en la ciudad de México, el ex gobernador Porfirio G. González.

Mayo 29 de 1928: muere en la ciudad de México, el ex gobernador Porfirio G. González. Porfirio G González González, nace el 10 de agosto de 1885 en China, Nuevo León, destacado militar cercano a ílvaro Obregón, que inicia su carrera en 1913 al sumarse a las tropas de Lucio Blanco, participa en diversas batallas en el noreste mexicano, y en 1914 ya con el grado de coronel, bajo las órdenes de Cesáreo Castro se incorpora al obregonismo.

Termina 1914 con el grado de general brigadier, y en 1915 se distingue en actos de armas por lo que el 29 de junio de ese año es ascendido a general de brigada. Su talante altivo le lleva a enfrentar dos juicios militares, el primero en 1917 –declarado inocente cuatro años después- por abuso de autoridad, y en 1919 por pillaje, lo que le lleva a ser preso medio año en Tlatelolco.

El ambiente polí­tico nacional estaba muy revuelto. Hay elecciones que se complican debido a que Carranza pretende imponer como sucesor al ingeniero Ignacio Bonillas, embajador en Washington, y Obregón se postula a la presidencia por el Partido Laborista Mexicano, por cierto en esa ocasión, la Liga Democrática propuso al nuevoleonés Pablo González.

La nación se convulsiona cuando aparece el plan de Agua Prieta, el 29 de abril de 1920, que desconoce al presidente Venustiano Carranza quien es asesinado rumbo a refugiarse en Veracruz, pues el mencionado plan desconocí­a también a los gobernadores de Guanajuato, San Luis Potosí­, Nuevo León y Tamaulipas, mismos que serí­an sustituidos por quienes nombrara el jefe supremo del Ejército constitucionalista, Adolfo de la huerta, miembro del Grupo Sonora que dirigí­a Obregón. A la muerte de Carranza, De la Huerta asume la presidencia y convoca a elecciones que gana ílvaro Obregón quien gobierna de diciembre de 1920 a noviembre de 1924.

Estos grandes movimientos revolucionarios tienen desde luego reflejo en nuestro estado, donde, entre 1917 y 1919, gobernaba el carrancista Nicéforo Zambrano –ex alcalde regio, y ex diputado constituyente- que es sustituido por otro carrancista, José E. Santos, el 4 de octubre de 1919. Empero, al salir el plan de Agua Prieta, el 10 de mayo de 1920, Santos deja en el poder a Humberto Barros, que duró sólo tres dí­as –del 10 de mayo al 12 de mayo- quedando a cargo Félix G. Lozano, quien gobernarí­a otros dos dí­as –12 y 13 de mayo- pues el 13 de mayo de 1920 arriba a nuestra ciudad con cien hombres, Porfirio G. González portando su nombramiento de gobernador del estado, gracias a ílvaro Obregón.

El nuevo gobernador se dedica a combatir el vicio del juego, que en esos tiempos se habí­a propalado en Monterrey (no es nuevo lo hecho por un alcalde de estos tiempos que propició la instalación de casinos), instala la escuela Nocturna para Trabajadores, busca el equilibrio fiscal disminuyendo las canonjí­as de la industria dadas por Bernardo Reyes, y combate el bandolerismo.

El 5 de febrero de 1921 llega a la gubernatura Juan M. Garcí­a, quien ya habí­a competido en tres ocasiones anteriores y de filiación anti obregonista, lo que ahora se llamarí­a oposición. Sin embargo, tras graves desórdenes públicos promovidos por el propio gobernador, es desaforado el 4 de abril de 1922 y el congreso designa al doctor Ramiro Tamez como gobernante. Este gobernador hace buena labor dedicándose más que a hacer polí­tica, a realizar campañas contra el paludismo y a ampliar el Hospital González.

En el í­nterin, Porfirio G. González estuvo "a disposición de la Presidencia" entre 1921 y 1923, construyendo el cuerpo de rurales de Nuevo León, para apoyar al gobierno federal. Llegada la fecha, en 1923 Porfirio G. González compite contra el industrial Aarón Sáenz, pero el Tribunal Superior de Justicia los descalifica a los dos y nombra gobernador interino a Anastasio Treviño Martí­nez.

Por cierto, para que Treviño tomara posesión, hubo de desalojarse a Alfredo Pérez, quien también participó en la contienda y se proclamaba triunfador de las elecciones y gobernó un solo dí­a. Porfirio G. González también se proclama triunfador, instalando su propia cámara de diputados en el hotel Bridge, y luego de una lucha polí­tica, es reconocido su triunfo y Anastasio Treviño le entrega la gubernatura el 25 de diciembre de 1923.

De inmediato erige en ciudad al poblado de Villaldama, y promulga una nueva ley orgánica de los municipios. Porfirio G. González gobierna hasta el 16 de octubre de 1925, que es desaforado por el congreso del estado, acusado de asesinar a dos diputados locales apellidados Estrada y Solí­s. Porfirio G. González alega que habí­an muerto en riña, el primero fuera de un prostí­bulo y otro fuera de un hotel y que el desafuero era por "presiones polí­ticas del Presidente Plutarco Elí­as Calles" que habí­a ascendido a la presidencia de la república el 1º de diciembre de 1924. Retirado a la vida privada, en octubre de 1927 es aprehendido con motivo del levantamiento de Almada. No obstante, todaví­a figuró en el Estado Mayor Presidencial. El 28 de mayo de 1928, muere en la Ciudad de México este revolucionario controvertido que nos gobernó en dos ocasiones y sucumbió por la misma causa polí­tica por la que llegó: la influencia del gobierno federal.