23/Apr/2024
Editoriales

ARGENTINA, GAZA:¿De eso traerá el 2024?

 … El exterminio como técnica de dominación. 

 

  El imperio anglo-americano ha utilizado muchas técnicas  para imponerse y mantener su hegemonía en su corta historia de unas cuantas décadas. Los golpes de estado “a la Kissinger”, que le aplicaron a todos los países del Cono Sur de nuestro continente en los 60s y 70s y  que hicieron célebres los generales Pinochet y Videla.  Las invasiones como las de la Rep. Dominicana o la de Irak o la de Afganistán y una larga lista más. Los magnicidios,  el método usado contra Salvador Allende en Chile, cuando son de forma directa,  o disfrazados de “accidentes”  como el caso de Omar Torrijos  en Panamá o Jaime Roldos en Ecuador. También Aldo Moro quien fue secuestrado y luego ejecutado en Italia por oponerse a la guerra fría y sus políticas; o Patricio Lumumba el gran líder anticolonialista del Congo. También está el caso de  los presidentes que simplemente fueron derrocados como Joao Goulart en Brasil. Claro, nosotros los mexicanos recordamos muy bien los asesinatos del presidente Fco. I Madero, de Venustiano Carranza y de Álvaro Obregón asesinados por órdenes de los embajadores de Washington y atribuidos siempre a “lucha de facciones” entre los caudillos.  Hay que decir que el magnicidio es un método muy usado también internamente en los Estados Unidos. Todos recordamos a Abraham Lincoln y a William McKilney , este último, asesinado para terminar con el Banco Nacional de ese país un legado de Lincoln. También recordamos a JKF, el presidente asesinado por intentar reformar la Reserva Federal y el sistema financiero de ese país, además de oponerse a la guerra de Vietnam. En el caso de JFK y en el de su hermano Robert o en el de Martin Luther King, el líder de los derechos civiles que movilizó las almas de millones, se construyó la imagen del “asesino solitario”, para ocultar el aparato de inteligencia y militar que llevó a cabo esos magnicidios como bien la documenta la película “JFK” de Oliver Stone. También está la técnica las guerras financieras, con sus fugas de capitales y devaluaciones que hacen reventar a los gobiernos, como hicieron en nuestro país entre 1981-1982 contra el gobierno de José López Portillo quien intentaba “hacer un Japón  al sur de la frontera” de EU,  buscando industrializar a México. El terrorismo de “izquierda” o de “derecha” también es un arma imperial para mantener el colonialismo y su dominio. Con solo pensar en Hamás en estos días del exterminio en Gaza, nos damos una idea como los grupos terroristas sirven de pretexto para operaciones militares y de otro tipo en beneficio del imperio.  Sin embargo, lo que ahora vemos en Gaza, la guerra de exterminio y limpieza étnica en esa región, es un parámetro nuevo no visto en esa escala desde la ofensiva de Adolfo Hitler contra Europa Oriental durante la II Guerra mundial.   Se trata de una operación de exterminio por medio de misiles, ataques de artillería, ataques de infantería etc.  donde el “complejo militar industrial” hace negocios al mismo tiempo que eliminan una población hostil a sus planes, sin que nadie en el mundo haya podido detenerlo o evitarlo. Después de todo, la ONU  y su CS están en manos de Washington y Londres mediante el ejercicio del veto.  Al mismo tiempo, vemos en Argentina hoy, una operación también de exterminio por la vía económica. Esa nación está siendo sacrificada por su osadía de rebelarse en diferentes momentos contra el FMI, el policía financiero del imperio colonialista, y por unirse a China y al BRICs en acuerdos comerciales buscando también su industrialización. Javier Milei presidente fanático de la “doctrina austriaca”,  dice buscar exterminar a la “casta política”, pero sus medidas atacan las bases de la existencia misma de millones de argentinos. Es otra forma de genocidio que el mundo contempla sin hacer nada, ya que  “Milei fue electo democráticamente”.  La democracia liberal es otro instrumento del imperio anglo- americano,  y dentro ella otros trucos como la Law Fare, el linchamiento mediático y en redes sociales via Facebook, X, Instagram etc. El desafío para la humanidad y sus liderazgos en construir una nueva forma de organización que pueda detener este exterminio superando los escollos “legales” con que hoy se encubre y justifica.