15/Apr/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 11 de 1892: muere en Ciudad de México el general de brigada Carlos Fuero Unda, ex gobernador de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Durango. Carlos Fuero -descendiente directo del coronel Joaquín Fuero héroe de la guerra de invasión norteamericana- nació en Ciudad de México en octubre de 1844 y, de acuerdo con su vocación militar familiar, empezó su carrera en 1858 -con apenas 14 años de edad- como subteniente de infantería en el ejército liberal durante la Guerra de Los Tres Años, destacando al grado de ser ascendido a Teniente Coronel. Posteriormente participó también en forma destacada en la Segunda Intervención francesa, especialmente a las órdenes del general Mariano Escobedo en el Sitio de Querétaro en donde la República se alzó con la victoria y a Fuero se le reconoció dándole el grado de Coronel. Posteriormente el coronel Fuero capturó al cacique Manuel Lozada, y en ese importante hecho de armas le elevaron al grado de General de Brigada. Su prestigio creció tanto que a los 29 años de edad fue nombrado gobernador de Coahuila cuando el Senado de la República desapareció los poderes en ese importante estado, debido a la ingobernabilidad que el titular del Ejecutivo estatal, Victoriano Cepeda, no pudo controlar, entregando el poder al año siguiente ya pacificada esa entidad federativa. Después, casi inmediatamente, tuvo que ser de nuevo gobernador provisional, pero ahora en Nuevo León, a donde fue con la orden expresa del presidente Sebastián Lerdo de Tejada, a destituir por razones parecidas, al gobernante Francisco González Doria en el año de 1875. Gobernó Nuevo León hasta el día 14 de abril de 1876 que renunció a la gubernatura para enfrentarse haciendo equipo con Julián Quiroga, a los distinguidos militares que encabezaban la Rebelión de Tuxtepec, como eran Porfirio Díaz, Jerónimo Treviño y Francisco Naranjo, en la célebre batalla de Icamole, del hoy municipio de García, Nuevo León. En este celebérrimo hecho de armas se acuñó el apodo de Porfirio Díaz, “El llorón de Icamole”, porque nunca pensó que los famosos neoloneses Treviño y Naranjo mordieran el polvo contra un equipo de un capitalino y un neolonés, en tierras de Nuevo León, siendo una derrota que le dolió mucho a Porfirio Díaz. Su prestigio creció como la espuma y continuó cosechando triunfos políticos como la gubernatura de Durango, hasta 1877. 

La cambiante situación política le dio una voltereta a su carrera pues Porfirio Díaz alcanzó a llegar a la Presidencia de la República y Fuero fue preso y sentenciado a muerte en Veracruz por el gobernador Luis Mier y Terán, pero antes de fusilarlo llegó una orden del presidente Porfirio Díaz dejándolo libre y con sus cargos militares íntegros, por lo que Fuero se incorporó al porfirismo. En Chihuahua combatía a las tribus de indios apaches cuando renunció a sus puestos militares dedicándose a actividades particulares, hasta que el Congreso de Chihuahua lo designó en 1884 gobernador interino del estado. el general Carlos Fuero murió siendo el Jefe de la 5ª Zona Militar, un día como hoy del año 1892.