21/Jul/2024
Editoriales

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Octubre 27 de 1817: Prende el ejército realista en el rancho El Venado, de Jalisco a Xavier Mina, guerrillero español que vino a luchar en favor de la independencia de México y en contra de la tiranía de Fernando VII. Mina nació en Navarra, España, y fue héroe en la guerra contra Francia. Pero entre los intríngulis políticos y bélicos, el rey francés Luis XVIII terminó paradójicamente protegiéndolo del rey español Fernando VII por lo que Mina optó por irse a Londres, en donde conoció al talentoso regiomontano fray Servando Teresa de Mier, quien escribía en ese momento un libro sobre la guerra de la Independencia de México. Los unió el propósito de liberar a nuestra nación, sentimiento que le nace a Mina a través de las conversaciones con el Padre Mier, pues tenía pendencias con el monarca español. Hasta que el 15 de mayo de 1816 se embarcaron ambos rumbo a Estados Unidos, en donde Mina construyó un pequeño ejército que llegó a México por el Puerto de Soto la Marina, tomando esa deshabitada población y el 24 de mayo de 1817 se reunió con el jalisciense Pedro Moreno en Guanajuato. A su salida, Mina dejó la plaza de Soto La Marina encargada a varios de los suyos, entre ellos a fray Servando, mismos que fueron presos por el ejército realista días después. Mina tenía ya a su gente cansada y desmoralizada por una campaña militar poco exitosa pues las cosas no habían salido como lo esperaban, así que junto a Moreno se refugió en el rancho El Venadito pero cuando descansaban, llegó al amanecer el coronel realista Orrantía con su gente. Al defenderse, murió Pedro Moreno, uno de los más importantes insurgentes del centro de México, mientras Mina fue preso y llevado a Silao junto a la cabeza del coronel Pedro Moreno clavada en una lanza. Fue el 11 de noviembre de 1817 cuando Xavier Mina fue fusilado en el Fuerte de Los Remedios, cercano a Pénjamo. Sus restos están en la Columna de la Independencia de México, y su ejemplo sirvió de mucho a los posteriores héroes nacionales que entregaron su vida para conseguirnos libertad, a sabiendas de que un joven español había hecho lo propio cuando casi no conocía a nuestro país.