01/Mar/2024
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

 

Noviembre 25 de 1925: anuncian los representantes de las casas comerciales más importantes de Monterrey que, a partir de esta fecha, cerrarán sus locales los sábados a las 12 horas, para volver a abrir hasta los lunes a las 8: 00 horas. Esta decisión se tomó, dijeron, para bien de las casas comerciales y de los empleados, pues de esta manera dispondrán de día y medio de descanso. El anterior día primero de septiembre se había inaugurado una sucursal del Banco de México en las calles de Padre Mier y Escobedo, en el edificio que había alojado al antiguo Banco de Londres y México. Esta sucursal empezó a funcionar al mismo tiempo que la matriz del BM ubicada en la Capital mexicana, lo que nos da idea de la importancia que le daba el presidente Plutarco Elías Calles -quien no completaba aún su primer año de gobierno- a nuestra Ciudad en aquel momento.

La medida de cerrar las casas comerciales los sábados después del mediodía, era para enviar una señal a los patrones de que los trabajadores requerían mejores condiciones laborales, y una de ellas era que deberían tener más tiempo para descansar y convivir con sus familias. Sin embargo, nada es permanente, pues el siguiente paso fue -varias décadas después-, implementar la semana inglesa, durante la cual se descansan dos días de la semana. 

Sin embargo, luego llegó una bonanza económica que exigió la apertura durante los fines de semana de muchos negocios y, adecuándose a ello, incluso algunos establecimientos abrían las 24 hora del día. No podemos dejar de apuntar que la actividad comercial en Monterrey es muy importante y más en esta temporada cuando se avecina el Día de la Virgen de Guadalupe -que atiborra de comercio ambulante y una feria popular las calles cercanas al Santuario en la Colonia Independencia-, la Navidad, y el fin de año. Los aguinaldos que reciben los trabajadores son el detonante para que haya una importante circulación de dinero, que significa ‘la temporada alta’ para la actividad comercial.