23/01/2018
Editoriales

Cita con el Destino

En una entrevista que recientemente le hizo un periodista del "Reforma" al historiador y politólogo Enrique Krauze, éste analizó, con su habitual maestría, la profunda crisis de valores por la que transita México y, cuando al final, el periodista le pidió que precisara el rumo político que deberíamos seguir, dijo: "Nuestra cita con el destino es el primer domingo de julio del 2018, pues...se necesita (elegir) a un gobierno de coalición que dé a luz un acuerdo nacional contra la impunidad y la corrupción".

¡Qué clara y sencilla recomendación y como abarca todo lo esencial que se requiere! Porque ya antes le había preguntado si las candidaturas independientes eran la solución, a lo que había contestado: "Todavía no tenemos a nivel nacional ninguna figura que encarne lo que El Bronco significó en Nuevo León". Creo que tiene razón: Puede ser un candidato independiente si es que él o ella, solo o sola, llega a levantar esas expectativas, pero también puede serlo un candidato respaldado por una alianza PAN-PRD o hasta con otra parte que se desprenda del PRI: Pero lo esencial, lo que no debe faltar, son las dos cosas que pide Krauze: Primera, que sea una coalición; es decir que no sea un partido solo contra los demás, sino algo excepcional, único, algo que se ve sólo cada vez que el tiempo histórico lo exige, porque ahora se requiere dar un viraje profundo a la nave del Estado. Y, Segunda, que la fuertísima soga que una a esa coalición sea "un acuerdo nacional contra la impunidad y la corrupción": Nada de "recortes" Priístas para eximir a los funcionarios, nada de errores y dizque rectificaciones para eximir a los particulares que contratan obras con el gobierno. Pero la redacción, al final de cuentas, no es lo más importante, sino que los que vayan a ser electos nos expliquen con calma, con claridad, con firme propósito de cumplirlo, cómo es que van a implementar ese "acuerdo nacional" en sus aspectos más importantes: Control de ingresos y bienes personales, reglas de plena transparencia para licitaciones y supervisiones de obras, reestructuración del Poder Judicial para que pueda impartir justicia rápida y certera, institucionalización de policías de alto nivel de entrenamiento, paga y seguridad, para que puedan llegar a ser respetados por la sociedad al poder procurar la justicia.

Este "acuerdo nacional" es tan importante y urge ya tanto, que si los principales partidos y grupos independientes no lo logran hacer y llevar como bandera para el 2018, entonces esa bandera les podrá ser arrebatada por la tendencia populista que encabeza AMLO, lo cual nos puede llevar a otro tipo de desorden y autoritarismo disfrazado, como el de Venezuela, que desquicie nuestra economía y tome más tiempo de corregir, que el que tomará el limpiar la cloaca en la que "negocian" muchos funcionarios y "empresarios diestros". No minimicemos el peligro de la demagogia: En la actualidad las comunicaciones masivas a través de las redes electrónicas permitan que mucha parte de los estratos menos educados de la población participen en la política, como se han dado el caso en los que han apoyado a D. Trump en los EUA y los que han votado por "Brexit" en el Reino Unido.

Creo que podemos ser optimistas, en vista de la magnífica forma en la el pueblo mexicano decidió en las recientes elecciones sacar al PRI del gobierno de siete Estados en los que la corrupción había sido rampante,

por lo que, en ese aspecto, ha dado muestras de poder actuar acertadamente, mejor que lo que lo han hecho grandes estratos del pueblo en EUA y el RU: Que eso nos aliente para alcanzar el "acuerdo nacional".

Atte.- JVG.- 29-06-16