21/09/2018
Editoriales

La Fisura Transatlántica

 

 Las ásperas reclamaciones, tanto comerciales como de aportaciones militares, que el Presidente Trump de los EUA les hizo en Bruselas, en su reciente viaje, a sus Aliados de Europa Occidental, han hecho tanto daño a las bases mismas de los acuerdos que han mantenido la Paz y el Orden mundiales desde el fin de la 2ª Guerra Mundial en 1945, que en su artículo editorial la revista “The Economist” llama a sus posibles consecuencias “La Fisura Transatlántica”. Luego, Trump le siguió echando gasolina al fuego al comportarse excesivamente amistoso en su reunión de Helsinki con el líder ruso Putin, en vez de reclamarle su intervención en las pasadas elecciones norteamericanas.

 

   Sería una verdadera tragedia que esas, hasta ahora, firmes bases del orden mundial, se resquebrajaran, porque ahora, más que nunca, es cuando se requieren como bastiones de los sistemas democráticos, en un mundo en el que más y más naciones, tales como Turquía, Italia, Polonia y Hungría, están derivando peligrosamente hacia autoritarismos aislacionistas.

 

   Claro que lo primero que pudieran hacer los europeos es la de poner en orden sus aportaciones militares, lo cual, por añadidura, les daría más voz en el uso que se les debería dar, por ejemplo en los graves conflictos del Medio Oriente, incluyendo a Siria, Iraq e Irán; También podrían participar más con EUA en programas militares avanzados, tales como la seguridad cibernética y otros que requieran de investigación científica.

 

   Otra área en que los europeos occidentales deberían participar activamente sería en el área de las nuevas ideas políticas: Obviamente que el mundo está entrando en una nueva etapa desconocida, que tiende hacia el aislacionismo nacionalista, lo cual puede ser muy grave en un mundo ya globalizado estructuralmente en muchos aspectos, tales como el comercial, el informático, el científico y el tecnológico, por lo que urge encauzar y dirigir correctamente estas nuevas tendencias “populistas”.

 

   ¿Qué papel debe jugar México  en este mundo actual tan aislacionista y cambiante? Pues, por lo pronto, seguir por el camino que ha emprendido correctamente, de hacerle ver a los Estados Unidos cuan benéficas y complementarias son para ellos y para Canadá sus relaciones trilaterales; Luego, conviene que en los grandes foros internacionales, como lo son la OEA y la ONU, haga ver que todavía consideramos a la Alianza del Atlántico del Norte como la garante de la Paz y el Orden mundiales: Lo cual implica que China y Rusia sean potencias “externas” que tendrán que aceptar ese condicionamiento básico mundial, sin poder ser ellos parte integral del mismo, mientras no adopten plenamente ellos mismos el sistema democrático liberal.

 

 

Atte.- JVG.- 25-07-18.