18/06/2018
Editoriales

El Malignamente Simplista Sr. Trump

Estamos a punto de encararnos con un Estados Unidos presidido por el magnate Donald Trump, quien ha vociferado su postura anti-mexicana como parte de la política que les está ofreciendo a quienes lo llevaron a su triunfo electoral: Por ello nos conviene estudiar bien cuáles fueron las causas que le permitieron triunfar en una nación que, cuando menos desde la Segunda Guerra Mundial, había sido la líder de la democracia liberal ¿Qué aspecto de ese sistema socio-político amenaza con deteriorarse en los EUA? Su adjetivación de "liberal".

El filósofo Julian Baggi en su libro "The Edge of Reason" demuestra que el adjetivo "liberal" es tan esencial para la democracia que sugiere llamarlo por su nombre más ilustrativo de "pluralismo": Sin pluralismo, la democracia siempre degenera hacia una tiranía de la mayoría, dirigida por sus líderes demagogos.

¿Qué significa pluralismo? No sólo la tolerancia de diferentes maneras de pensar, sino también el reconocimiento de que hay más de una concepción válida de lo que es "el bien común", siempre y cuando estén basadas en argumentos razonables, aunque no sean compartidos por todos, con cuyos representantes se pueda negociar el acomodo de las discrepancias y diferencias.

El comentarista de la CNN Fareed Zakaria, a propósito de que Trump se negó a contestar la pregunta que le hacía un agente de esa TV, postura que la TV rival FOX apoyó diciendo "La comunicación del Presidente con el pueblo no tiene ya que pasar por las conferencias de prensa, porque ahora pueden utilizarse las redes electrónicas para enviarla", les dijo: Falso, porque no se trata sólo de "dar información" al pueblo, sino de contestar siempre sus cuestionamientos y no sólo a la prensa, sino también a todos los grupos, asociaciones u organizaciones de ciudadanos que los pidan de manera pacífica y ordenada. Esto ya lo había señalado Alexis de Tocqueville en su libro de 1836 "La Democracia en América".

La demagogia que está utilizando Donald Trump se llama "populismo", el cual se basa en una maligna simplificación de los problemas y situaciones, que siempre divide a la población en dos partes: "nosotros la mayoría de virtuosos" y "ellos, las minorías de malos", a quienes, indiscriminadamente y de un plumazo, se les acusa de "atentar contra los valores de la mayoría".

Esta lógica malignamente simplista, siempre resulta tóxica para la cualidad de liberal o pluralista que debe tener la democracia, pues niega la necesaria complejidad de la política, tanto la nacional y local como la internacional, y las constantes negociaciones que todo esto exige, las cuales constituyen el meollo de la convivencia civilizada. Desafortunadamente, en todo el Primer Mundo se está notando una especie de cansancio o desorientación que la velocidad meteórica de los cambios tecnológicos está causando en todos los aspectos de la vida económica y que en EUA se han resentido con especial severidad.

¿Qué debemos hacer aquí en México? Firmeza y dignidad ante Trump, como pide Enrique Krauze; Salvarnos por nosotros mismos, como recomienda Lorenzo Meyer; Esperar serenamente los acontecimientos y no morirnos la víspera, como dice Enrique Quintana y alentarnos por el hecho de que parece que el Presidente Enrique Peña Nieto ya replanteó alentadoramente su postura, como concluye Jesús Silva-Herzog Márquez.

Atte.- JVG.- 18-01-17