18/Apr/2024
Editoriales

Mario Lobo Zagallo y Franz Beckenbauer

Estos últimos días, dos hechos cimbraron al mundo futbolístico .Con gran tristeza nos enteramos de la partida de toda una leyenda del fútbol mundial a los 92 años de edad. Un gran ser humano al que tuve la oportunidad de conocer e invitarlo a dar una Conferencia Magistral en la Federación Mexicana de Fútbol dirigida a entrenadores mexicanos. No era para menos, había participado en Copas Mundiales  4 veces: dos como jugador en los Mundiales de 1958 en Suecia y 1962 en Chile, donde fue Campeón del Mundo, una como entrenador en México 1970 donde fue Campeón y en USA 1994 donde fue ayudante del técnico Carlos Alberto Parreira.

  Leyenda brasileña, de origen libanés, muy querido por su pueblo, el presidente Lula da Silva ha decretado tres días de duelo nacional por tan irreparable pérdida. Compañero como jugador en dos Mundiales de Pelé, amigo de Garrincha y Director técnico de grandes astros del fútbol mundial, supersticioso a más no poder. Todo lo relacionaba con el número 13, desde portar siempre en su camiseta ese número, hasta retrasar el debut en un torneo mundialista que comenzaría el día 9 a su día preferido. Hasta en su velorio se respetaría su número preferido, ya que en su despedida, la Confederación Brasileña de Fútbol puso en la fachada “ZAGALLO ETERNO”, una frase de trece letras.

  Apenas escribíamos este texto, cuando nos estremeció la noticia de la muerte del también inmortal Franz Beckenbauer, el famoso Káiser, gran futbolista y entrenador alemán que  fue Campeón del Mundo dos veces, una como jugador (1974) y otra como entrenador (1990). Nacido en Múnich en 1945 y astro del equipo del Bayer Múnich donde comenzó su carrera y al que tuvimos la fortuna de tener por primera vez en Monterrey en marzo de 1980,  en un partido de exhibición del Cosmos de Nueva York, donde jugaba, contra Tigres en el Estadio Universitario, lleno total, para después cenar en el Club Alemán. Al día siguiente, nos pidió ir a entrenar y llevamos al equipo al Club Nova.

  Nos volveríamos a ver en el Sorteo del Mundial Mexico 86  (famoso por las bolitas calientes que sacaba Blatter de los pombos) y, era tal su profesionalismo, que quiso venir a Monterrey a ver el Estadio Universitario , en donde 6 años antes, había jugado para ver hoteles y campos de entrenamiento.

  Su personalidad en el campo, su manera de mirar la cancha, sin agachar nunca la cabeza, era todo un espectáculo verlo jugar, como decimos los aficionados, su sola presencia, desquitaba el boleto. Hablaba un español perfecto y tenía un gran sentido del humor.

  Volvería a Monterrey como entrenador de la Selección Nacional de Alemania en el Mundial México 1986,  donde se jugó el 17 de junio contra Marruecos (1-0) y el 21 contra México (0-0) eliminándonos en penales, ambos partidos se jugaron en el Estadio Universitario. Se retiró como jugador en 1983, iniciando una exitosa carrera como entrenador del Bayer Múnich que duraría 6 años para tomar las riendas de la Selección Nacional de Alemania que la hizo ganar el  Mundial de Italia contra Argentina en la final.

  Queda para el recuerdo el llamado “partido del siglo” del Mundial México 70, donde Beckenbauer se lesionó durante el partido y jugaría el resto y los tiempos extras , dramáticamente con un cabestrillo que le sujetaba el brazo a la espalda. Una semifinal inolvidable que ganaría Italia, para pasar a la final contra Brasil que ganaría la Copa Mundial México 70.